Versión 1
Solía hacer esto con Deirdre. Durante años, le escribí cartas después de su muerte, y las dejaba flotar río abajo. Quizás me vieras hacerlo, pero nunca dijiste nada. Me ayudaron a soportar aquella época. La pena nos obliga a hacer cosas extrañas. Pero tú ya sabes todo eso, ¿verdad?
Esta carta podría reabrir las heridas, pero ¿no es eso lo que quiero? Tú no has muerto, lo sé. Pero bien podías estarlo, dado lo lejos que te encuentras. Así que escribiré todo lo que no te puedo decir y lo tiraré al mar, como solía hacerlo.
Los años que pasaron después de lo del barrio inundado fueron duros. Hacerte un nuevo nombre desde cero exige mucho, y ahora voy a dejarlo atrás. Me pregunto si me reconocerás siquiera. Ya no soy tan joven como antes. Bueno, tampoco lo eras tú cuando perseguiste a las brujas de Brigmore. Pero ese tampoco fue tu último trabajo. Todos los rumores indican que vuelves a estar en activo, tratando con bandas y mercados negros y talismanes de hueso. ¿Qué tramas? ¿Qué haces en Karnaca, cuando podrías estar en cualquier otra parte de las islas?
Tengo el presentimiento de que, cuando te encuentre, no me van a gustar tus respuestas.
Versión 2
Escribo esto mientras duermes. Sigues roncando. A veces, también hablas, en murmullos. No sabía cómo ibas a ser cuando te volviera a encontrar, pero tienes tantos problemas como cuando dejé Dunwall.
¿Podían haber sido diferentes las cosas? Siempre me pregunté qué podía haber sido si no hubiera intentado matarte aquella noche, si me hubiera quedado y te hubiera ayudado. ¿Seguirían los balleneros formando parte de las pesadillas de Dunwall? ¿Seguirías queriendo tener la sangre del Forastero en tus manos?
Quizás te quedaban unos cuantos años buenos antes de permitir que esta nueva obsesión te devorara. Ahora arriesgarás todo por ella, ¿no es cierto? Por el Vacío, esto hace que me ría. Cuando era niña, quería ser igual que tú. Bueno, pues ahora lo soy.
Quizás matar al Forastero te permitirá encontrar por fin un poco de paz. Quizás sea eso todo lo que quieres, saber que lo que hicimos sirvió al menos para marcar alguna diferencia. Que no era todo muerte, simplemente. Que todas las caras que pisamos allanaron el camino hacia un mundo más justo.
Quizá sea esa la única esperanza que te queda.
Versión 3
Cada día te mueves un poco más lento y tu respiración se vuelve un poco más pesada. Ahora, cuando toses, todo tu cuerpo se estremece, como si alguien te hubiera golpeado en el pecho. Ambos sabemos lo que va a pasar, pero aun así es difícil de ver. Solía pensar que nada podía acabar contigo.
Pero me ayudaste cuando estaba herida. Te ocupaste de mí cuando estaba tan enferma por lo que había perdido que lo único que podía hacer era luchar. Y ahora tengo la oportunidad de cuidarte. Supongo que debería darte las gracias. ¿De qué otro modo podría compensarte por algo tan inestimable como aquello?
Querías sentarte en la cubierta del barco y contemplar el agua, así que te ayudé a subir desde la bodega. Ahora las noches son suaves y el agua está en calma. No es la razón por la que elegí este lugar, pero tiene bonitas vistas al mar. Espero que te guste. Espero que recuerdes los días apacibles de Dunwall, cuando compartíamos el whisky en los tejados y no decíamos nada en absoluto.