Martina:
Por última vez, deja de usar ese desinfectante de caparazón de molusco. Raya el material y se pega en los clientes. A lady Cottington le salieron llagas supurantes en el estómago durante el masaje gracias a ti. Y eso echó a perder su día de tratamientos. Cerré la Camelia para que puedas limpiarlo todo a fondo. ¡Pero no uses ese polvo! ¡Y no esperes que te pague por eso! Considérate afortunada de conservar tu trabajo.
-Eolina