Estimada doctora Hypatia:
Las noticias que me dio no podrían haberme hecho más feliz. Los habitantes de la Tolvanera necesitamos desesperadamente a alguien como usted.
Comprendo que ya no pueda ver pacientes en Addermire y que sea demasiado peligroso volver a su departamento. Ya se me ocurrirá algo; le encontraremos un lugar seguro donde esconderse y atender gratis, como sugirió.
Daré un aviso a través del comité familiar de los mineros y de algunos amigos que tengo en el periódico Silver Spike.
Bienvenida de nuevo a la ciudad.
Lucía Pastor