Carta de un minero

Death of the Outsider

Siobhan:

Sé que no me crees, pero lo he visto otra vez. El aire tembló y se partió de nuevo, como un molusco de río. El resto del día no reconocí la cara de nadie. Era como si sus bocas, narices y ojos se emborronaran todos como en una mala silvografía. ¡Tuve que adivinar quién era quién basándome en la ropa!

¡No dejamos Dunwall para esta mierda! Cuando cerraron las minas de Pendleton, pensamos que era nuestra oportunidad para venir a Serkonos, donde el pago y el tiempo eran mejores. ¿Y ahora? Quizá debimos habernos quedado ahí, no lo sé. No lo soporto. No puedo bajar ahí sin saber con qué me voy a encontrar.

Por favor, tienes que creerme. Tú eres la única persona que lo sabe.

Tu hermano,

- Niall

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