Carta del duque Luca Abele

Dishonored 2

Versión 1

Aramis:
Mostró ser inteligente al aceptar ser el anfitrión de esta pequeña fiesta especial. Hará mucho por su posición social, y sabía que podía contar con usted. ¡Tenga cuidado de no estropearlo!

A continuación podrá encontrar algunos detalles, a los que seguirán otros más adelante.

Necesitaremos una sala cerrada. Cerrada. Es muy importante, porque no queremos que sus sirvientes entren en un momento delicado y echen todo a perder. ¡Y tampoco querríamos que ninguno de los invitados se fuera! Que no tenga ventanas; y si tiene, ¿podría asegurarse de que estén bien cubiertas?

Una vez que todos se sientan cómodos, con un refrigerio y demás, ¡es esencial que sus sirvientes y el personal de seguridad se retiren durante el resto de la velada! ¡No deben interferir! Envíelos a casa si debe o sáquelos a la calle si no disponen de residencia.

En cuanto a los invitados, creo que seremos cinco, incluyéndolo a usted. ¡Que no se agregue a nadie por sorpresa! ¡Si lo visita alguien, despídalo! Esta será una sesión de espiritismo privada y Breanna Ashworth eligió a los invitados de forma especial. No querrá que se enoje, ¿verdad?

Espero que mis instrucciones estén claras. Usted era el mejor amigo de mi padre, y sé que al viejo tejón le agradaría ver cómo me ayuda con este asunto.

Luca Abele

Versión 2

¡Mi maravillosa Alexandria Hypatia! ¿O la gente más cercana a ti te llama Alex?

¡Cuán preciada eres para mí! ¡Para Serkonos! ¿Qué haríamos sin una de nuestras más destacadas filósofas naturales? No puedo dormir por la noche, preocupado por tu seguridad. ¿Qué pasaría si algún desgraciado incurable te atacara? ¿O si la exposición a esas enfermedades espantosas con las que te cruzas resultara fatal para ti? ¿Qué sería de nosotros entonces? ¿A quién acudiríamos?

Así que esta es la razón por la que he dispuesto que la Guardia mayor vigile tu despacho en Addermire. Por ahora, al menos, permítemelo. Como duque tuyo que soy, reconozco lo que vales, ¡y me comprometo a mantenerte a salvo!

Muy afectuosamente,

Luca Abele,
duque de Serkonos

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