Antonio:
No regreses a la tienda. Encontraré un nuevo ayudante, uno que no sienta la necesidad de discutir la validez política de los impuestos con la Guardia mayor cuando vengan a recoger el dinero de su protección. Por cierto, la cantidad extra que exigieron se descontará de tu último sueldo.
Devuélveme la llave de la tienda y asegúrate de que no vuelva a ver tu cara de nuevo.
Horatio Weatherby