Cuaderno abandonado

Dishonored 2

Era el mes de la tierra, hace tres años. El cielo que cubría Karnaca estaba lleno de estrellas. Lo recuerdo con claridad porque ese fue el día en que perdí mi puesto en el Conservatorio Real. Pasé la noche en este mismo tejado, bebiendo y mirando aquellos puntos de luz tan lejanos, buscando alguna clase de respuesta.

Una constelación destacaba. Una ballena, con una brillante estrella de color azul que hacía las veces de ojo. Era hermosa y de alguna forma me reconfortaba, como si me estuviera cuidando. Y al día siguiente, con la cabeza aún dolorida a causa de la bebida, encontré algo en un charco en la calle. Estaba hecho de hueso de ballena, tallado con extrañas marcas. Un amuleto, pensé, y funcionó durante mucho tiempo. Todo mejoró.

Pero ahora la suerte me ha abandonado, como todos los que me importaban, y todo lo que poseía. Es estúpido, pero regresé aquí arriba esperando que si podía ver de nuevo en el cielo a aquella amable ballena de ojos estrellados, quizás las cosas volverían a mejorar. Esperaré aquí, observando. Cuando regrese, la saludaré y esperaré que me vuelva a bendecir. No sé qué otra cosa hacer.

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