Diario de Anton Sokolov: los engranajes del tiempo

Dishonored 2

Hola de nuevo, abandonado diario:

Sonrío mientras escribo esto, porque sé que otros lo leerán. Cuando haya partido hacia el Vacío o quizás mientras languidezco en la celda de una cárcel en alguna parte.

Bien, entonces, ¡a leer! Y a reírse, si es su naturaleza, de mi necedad y de mis doloridas articulaciones. ¿Les complace saber que hasta caminar es un esfuerzo? ¡Pero soy demasiado orgulloso para usar un bastón! Puedo oír cómo mis huesos protestan a cada paso, un rechinar de lo más desagradable que me acompaña dondequiera que voy.

¿Es divertido saber que mis ojos apenas pueden ver esta página? ¿O que me tiembla la mano al sostener la pluma?

¡Entonces ríanse! Sí, Sokolov, que una vez fue grande, ahora es solo un viejo y gastado costal de huesos. Me traen las comidas. ¡Pronto alguien tendrá que sostenerme la cuchara o me moriré de hambre!

Pintar me resulta casi imposible, y no digamos orinar. ¡Así que rían!

Pero luego cesen su alegría y tómense un momento para darse cuenta de una cosa: les espera el mismo destino, amigos, ¡si son lo suficientemente listos y tienen la suerte suficiente para vivir tanto como he vivido yo!

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