Diario de Delilah

Dishonored 2

Versión 1

Estas estatuas... No hay palabras para describir cómo las aborrezco. Pero la culpa fue suya. ¡Se acercaron a mí sin mostrar el debido respeto! Sabía lo que pensaban, les delataban sus ojos. ¡Así que ahora son de piedra y soy yo la que los contempla con desprecio!

¡Creen que no soy tan regia como Jessamine! Emily no vale nada, eso lo sabemos todos. Pero me comparan con mi medio hermana y creen que no estoy a la altura. ¿Acaso mi comportamiento no es tan refinado como el de Jessamine? ¡Practiqué la dicción a su lado! En secreto, quiero decir. Ocultándome en el armario, escondida entre las telas de sus trajes. ¡Ropa que debía haberme pertenecido! Ojalá Jessamine siguiera viva, para que viera que ahora soy yo la ataviada con sedas.

¡Sedas! ¿Me han servido bien? Uno por uno, todos mis amigos y aliados fueron eliminados. Gobierno estatuas, mudas y frías. Me asquean. Nada es como lo había imaginado.

Aún hay esperanza. Incluso ahora trabajo en una pintura sin igual. ¡Con ella creo un mundo perfecto en el que me contemplarán con asombro! ¡Me amarán sin reservas ni condiciones! El mundo como debería ser.

Versión 2

Hoy pinté el océano. La inteligente marea dejó mensajes con espuma y residuos sobre las rocas. Las olas usan un lenguaje secreto para sincronizar sus esfuerzos. Si pudiera aprender a hablar como lo hacen las olas, tendría un aliado poderoso. ¿Y por qué no habría de aprender el idioma del océano? Esos años en el Vacío modificaron mis sentidos, y ahora percibo cosas que los demás no pueden conocer.

¡Tengo un fuerte deseo de pintar a mi sobrina, Emily Kaldwin, atada sobre una hoguera! Usaría el mismo rojo para las llamas que para su boca insufrible. ¡Su mueca mimada y huraña! Quizás empiece pronto con los esbozos o quizás me canse pronto de la idea.

Luca sigue usando Karnaca como patio de recreo. Me complace que no le afecten las mezquinas restricciones de la sociedad y de la supuesta etiqueta. Yo solo estoy empezando a entender la forma en la que he cambiado. Pero mi duque es el mismo de siempre, desde que era un niño. Qué maravilla ser tan despreocupado.

¡Si pudiera, continuaría hasta Dunwall hoy mismo! Pero no hay mejor momento que el aniversario de la muerte de Jessamine. Nuestro avance quedará encubierto por los demás visitantes de todo mi imperio. Y se dará cierta simetría entre la muerte de mi hermana y mi propia ascensión, que sin duda los historiadores considerarán de lo más satisfactoria.

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