Diario de Shan Yun

Death of the Outsider

[Última entrada]

Debo acordarme de cambiar el aria que abre mi caja fuerte. ¿Y si tomo la tarjeta de Gloriana de la galería y calibro la caja fuerte con ella...? ¡Bah! No importa qué canción escoja, siempre y cuando sea distinta. No puedo mantener “Entre las flores de fiebre de buey” como la llave, y menos ahora que Eolina conoce el secreto de mi cerradura musical. La adoro, pero no soy estúpido. Un hombre debe proteger sus tesoros.

Mi querida Eolina cree que la cerradura requiere para abrirse que cante de viva voz, y no seré yo quien la saque de su engaño. Pero no es verdad, también basta con un audiógrafo del aria correcta. Mientras la cerradura reconozca los tonos puros de mi voz, se abrirá. La compañía de cajas fuertes insiste en que es peligroso que tenga los audiógrafos como medida de seguridad, pero ¿qué puedo hacer, si no? Nunca olvidaré aquella vez que tuve anginas. Esa cerradura cabezona no reconoció mis penosos croares y graznidos. Se negó a abrirse y no me pude poner las joyas esa noche. No, no. Es mejor correr un poco de riesgo que actuar sin mis alhajas.

Misiones