Vasco
Por fin lo entiendo. Hay una parte de Hypatia que ni siquiera ella conoce. Siempre está ahí, oculta en su mente. La controla y la obliga a usar el suero original con cierta regularidad. El duque la mantiene aquí. Y si tengo razón, la envía en perversas misiones. Hypatia es el asesino de la corona del que hablan los periódicos. Se va y regresa dejando un rastro de huellas ensangrentadas. Pero hay una cura. Un antídoto. Intentaré administrárselo cuando recupere mis anotaciones de la caja fuerte de Tratamiento de enfermedades.
¿Hola? Ah, Alexandria. Iba a... ¡No! Eres tú.
Hypatia
Sí, Vasco, amor mío. Te descubrí. Y ahora tenemos experimentos que llevar a cabo. Ven, te pondré cómodo.
Vasco
¡Noooo!