Es algo que debería decirte a la cara, pero me resulta difícil. Gracias por traer de vuelta a Anton. ¿Qué habría hecho sin él trabajando por el barco, mientras murmura y se acaricia la barba grasienta?

Quería encontrarlo yo misma, pero me dejó impresionada oír lo que tuviste que pasar. En fin, disfruta de esta botella de la reserva de la capitana. Es de calidad y la conseguí hace algún tiempo de un aristócrata que quería un pasaje para salir rápidamente de Karnaca. Ahora que Anton está de vuelta, la necesitarás si quieres dormir. Sus ronquidos son capaces de atravesar la pared.

- Meagan

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