En estas páginas de confianza, a menudo hemos especulado acerca del asesino de la corona. Al principio creíamos que el monstruo recibía órdenes directamente desde el trono, pero acontecimientos recientes expusieron pruebas innumerables que exoneran sin duda alguna a la emperatriz Emily Kaldwin y a su protector real, Corvo Attano.
No solo ya no se les considera implicados en esos horribles asesinatos, sino que resulta que ellos mismos fueron víctimas de inteligentes conspiradores empeñados en destruir sus reputaciones ejemplares. Las pruebas ahora apuntan a un asesino de Karnaca, que posiblemente reciba órdenes del mismísimo duque Luca Abele y de Delilah Copperspoon.
Sin embargo, esta institución venerable es reacia a sacar conclusiones antes de que la verdad se conozca en su totalidad. Queridos lectores, seguiremos informando de los acontecimientos según se vayan produciendo.