La pérdida de Deidre...

Dishonored 2

Ahora iremos por el hombre que lo inició todo, el mismísimo duque. Había olvidado la emoción de preparar la entrada y el plan, pensar en la mejor manera de matar a alguien que vive protegido por los más altos muros. Pero con la emoción siento también un oscuro remordimiento por lo que hice en Dunwall Tower.

Aunque si alguien se merece morir, es el duque Luca Abele.

He amado a muchas mujeres, incluso un par de hombres, pero nunca a nadie como a mi Deirdre. Después de irme de casa, de aquellos primeros años en las calles, fue la única que impidió que acabara en el fondo del río. Podía dormir en un montón de basura bajo un toldo con goteras mientras ella estuviera conmigo, compartiendo una lata de carne o una botella de brandy que habíamos robado ese día.

El duque y su hermano pequeño vinieron a Dunwall, y Deirdre y yo estábamos en medio cuando se bajaron de su elegante carruaje. El duque provocó a su hermano y nos llamó cucarachas de muelle. Fue el hermano quien empuñaba el palo que la mató, abriéndole el cráneo.

Había unas gacelas de madera en lo alto del carruaje. Arranqué una y se la metí en el ojo hasta donde pude. Deirdre ya estaba muerta. Yacía sin vida, tirada en el lodo y mirando hacia el cielo gris de Dunwall.

En mi huida posterior, me persiguió la Guardia de la ciudad e incluso soldados de la Guardia mayor de Serkonos. La gente me miraba como si estuviera maldita y me escupía al pasar. Todo el mundo sabía que traería problemas. Hasta las bandas.

El hermano del duque lleva mucho tiempo muerto, pero esta es mi oportunidad de hacerle pagar a Luca Abele por provocarlo contra la hermosa Deirdre. Nada volvió a ser lo mismo para mí desde que me la quitaron.

Transcripción

Ahora iremos por el hombre que lo inició todo, el mismísimo duque. Había olvidado la emoción de preparar la entrada y el plan, pensar en la mejor manera de matar a alguien que vive protegido por los más altos muros. Pero con la emoción siento también un oscuro remordimiento por lo que hice en Dunwall Tower.

Aunque si alguien se merece morir, es el duque Luca Abele.

He amado a muchas mujeres, e incluso a un par de hombres, pero nunca a nadie como a mi Deirdre. Después de salir de casa, de aquellos primeros años en las calles, fue la única que impidió que acabara en el fondo del río. Podía dormir en un montón de basura bajo un toldo con goteras mientras ella estuviera conmigo, compartiendo una lata de carne o una botella de brandy que hubiéramos robado ese día.

El duque y su hermano pequeño vinieron a Dunwall, y Deirdre y yo estábamos en medio cuando se bajaron de su elegante carruaje. El duque provocó a su hermano y nos llamó cucarachas de muelle. Fue el hermano quien empuñaba el palo que la mató, abriéndole el cráneo.

Había unas gacelas de madera en lo alto del carruaje. Arranqué una y se la metí en el ojo hasta donde pude. Deirdre ya estaba muerta. Yacía sin vida, tirada en el lodo y mirando hacia el cielo gris de Dunwall.

En mi huida posterior, me persiguió la Guardia de la ciudad e incluso soldados de la Guardia mayor de Serkonos. La gente me miraba como si estuviera maldita y me escupía al pasar. Todo el mundo sabía que traería problemas. Hasta las bandas.

El hermano del duque lleva mucho tiempo muerto, pero esta es mi oportunidad de hacerle pagar a Luca Abele por provocarlo contra la hermosa Deirdre. Nada volvió a ser lo mismo para mí desde que me la quitaron.