En un giro excepcional de los acontecimientos, la Abadía de Quídam ha estimado necesario enviar a los miembros de la orden del oráculo a investigar el Conservatorio Real. Los lectores recordarán el repentino cierre del Conservatorio Real el año pasado, debido a una “plaga de ácaros”, según dijeron sus representantes. No obstante, esto no explicaba la presencia de la Guardia mayor a todas horas ni la de extrañas mujeres que se veían en el edificio y sus alrededores.
Como la Abadía está enviando a sus miembros más sigilosos al lugar, solo podemos concluir que ahí ocurrió algún suceso de preocupante relevancia. Se ha visto a las “hermanas ciegas”, tal y como se les conoce, a primera hora de esta mañana entrando en el Conservatorio Real con un contingente de decanos. Cuando les pedí declaraciones, las hermanas de la orden del oráculo no respondieron e invitaron a este humilde periodista a abandonar el lugar a la fuerza. Desde entonces, se han encendido grandes hogueras en las calles y se cree que ya quemaron ahí partes de la impresionante colección del Conservatorio Real.
Por motivos de seguridad, las autoridades de la Abadía de Quídam cortaron el acceso al barrio de los jardines, y se recuerda a los residentes que deben cumplir todas las órdenes de los decanos.