Teniente Colbers:
Guardé todo como me pidió y le traje su equipaje a la estación de tren, pero no puedo esperar más tiempo. El tren llegará en cualquier momento y no perderé mi oportunidad de abandonar esta miserable ciudad. Su turno en el Conservatorio Real debería haber terminado hace una hora, así que confío en que llegará aquí pronto y comprará otro boleto.
Ha sido un honor servirle durante estos dos años, y desearía poder despedirme en persona.
Mucha suerte,
Severino