Quinto día
Empecé a crear un nuevo talismán de hueso y espero ennegrecerlo, a la par con aquellos que contienen un gran poder. Servirá de complemento al que he llevado desde que lo encontré en un mausoleo en Alba. Aunque es raro encontrarse con otros que hayan sido tocados por el Vacío, que tengan cuidado los invocadores, porque mientras lleve ese talismán de hueso, sus ratas y alimañas se volverán contra ellos. Y el nuevo talismán, si funciona, me protegerá contra los asesinos.
Undécimo día
Sigo trabajando en mi talismán de protección. Tomé la receta del hueso gris de Tyvia y la modifiqué, usando mucha más raíz de bardana. Las instrucciones no eran precisas y las protecciones que ofrece son débiles.
Decimoctavo día
Ni la manzanilla ni la capuchina que le agregué a la mezcla me proporcionan el efecto deseado, aunque producen un aroma muy agradable. Me siento a salvo de los malos olores, pero no mucho más.
Vigesimotercer día
¡Por fin tengo la solución! Eléboro, claro está, fermentado y reducido a fuego lento. Es raro conseguir este efecto, en el que el talismán de hueso se vuelve del negro más oscuro. Como quería, estaré protegida contra la primera bala o flecha del arma de un asesino. ¡El disparo inicial que acabaría conmigo ahora se convertirá en moscas de la sangre al instante!