Décimo día del mes de la madera
Antes de conseguir la inmortalidad, debo ocuparme del lío que armó Cienfuegos. ¡Que el Forastero se lleve a ese traidor! La secta no debe averiguar nunca que robó los documentos que ellos me confiaron. Si la información acerca de su entrada secreta al Vacío cayera en manos equivocadas, lo destruiría todo. Mis planes quedarían arruinados. ¡No! No dejaré que eso suceda. Esas hermanas del oráculo clausuraron el Conservatorio Real, pero ese es un obstáculo menor. Como muy bien sé, siempre hay una forma de superar las defensas más seguras. Solo necesito pensar en eso...