Polvo y plata

Dishonored 2

Muy de mañana, antes del alba amanecieron;
salieron de la cama y los ojos abrieron.
Con viejas, sucias, marrones y negras vestimentas
recogieron las hachas y las herramientas.

Dime, oh, cómo flota el polvo;
dime, oh, cómo flota el polvo.

Por la carretera, hacia la vieja mina de Stilton bajan,
igual que sus antepasados, cuando recibían buena paga.
Pero Stilton desapareció hace mucho, con su afán amigable;
y ahora nadie está contento en este lugar miserable.

Dime, oh, cómo brilla la plata;
dime, oh, cómo brilla la plata.

Abajo en el subsuelo, hace frío y está oscuro,
no tienen descanso, trabajan como burros.
Las escuadras del polvo a cuatro patas se ponen,
para cumplir del capataz enojado las órdenes.

Dime, oh, cómo flota el polvo;
dime, oh, cómo brilla la plata.

Pero el avaro duque tiene al capataz sometido,
que los hace trabajar hasta que acaban rendidos.
A ese hombre enriquecen al extraer la plata
y con el rostro negro vuelven rotos a casa.

Dime, oh, cómo flota el polvo;
dime, oh, cómo brilla la plata.

Y en ese palacio, donde el avaro duque se esconde, aparte,
hay riquezas y tesoros, que nunca reparte.
Pero abajo en Batista, un sucio viento sopla,
la comida escasea y los trapos sirven de ropa.

Oh, la Tolvanera es un terrible lugar,
te frunce el ceño y te hace cojear.
Cuando regresan los mineros, la miseria es su paga;
hace que te preguntes por qué se levantan por la mañana.

Dime, oh, cómo flota el polvo;
dime, oh, cómo brilla la plata.
Dime, oh, cómo flota el polvo;
dime, oh, cómo brilla la plata.

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