[Pasaje de una monografía sobre encuentros con el Forastero]
Por lo tanto, en estos encuentros debemos considerar la posibilidad de la mediación del Forastero. ¿Dirige su atención el propio Vacío, o conserva aún una parte de su memoria, conciencia y deseos el chico que los Imaginados sumergieron en el éter de ese lugar hace tanto tiempo? Si tenemos en consideración esta idea, entonces también debemos reestructurar radicalmente nuestro acercamiento al Vacío y a su morador solitario.
Sin duda, esta consideración es alarmante. Si el Forastero hablara, ¿por qué no se dirige a nosotros? Nunca ha conversado con un miembro de nuestra sociedad, ni mucho menos nos ha concedido ningún favor. Y aun así, solo nosotros en todas las islas conocemos la verdad de su creación y somos sus guardianes en el Vacío. Entonces, ¿por qué se les aparece tan a menudo a los ignorantes y miserables, a los agraviados y heridos?
¿Qué conocimiento busca? ¿Qué espera obtener al atravesar los sueños de esta gente o al concederles habilidades que les permitan cambiar las circunstancias de sus respectivas vidas?
Como siempre, me temo que mi investigación nos deja con más preguntas que respuestas.