Meagan:
Debes estar bastante desesperada si me escribes a mí sobre esto. Sí, lo vi. Hace unos meses, concertó una reunión para comprar algunos de esos curiosos explosivos que se “cayeron de la parte de atrás de un vagón”. Lo esperé, pero nunca apareció. Siento no poder ser de más ayuda. Desde entonces no lo he visto ni he oído hablar de él. Me metió en un verdadero lío.
- Isobel
Otra cosa: tuviste la amabilidad de no mencionarlo, pero no se me ha olvidado que aún te debo esa caja de vino de higo, después de lo que pasó la última vez. Dame dos meses más. Te juro que te la enviaré.