Escucha, siento que discutiéramos. Entiendo lo que dices acerca de enredarme con la Jauría, pero en realidad ellos no dirigen el mercado negro por aquí. Solo se llevan una parte de todas las tiendas. Sí, la Guardia mayor nos abrirá la cabeza o nos extorsionará si nos atrapan, pero lo iban a hacer igual, sin importar qué hiciéramos nosotros.
Somos nuevos aquí y elegimos un mal momento para mudarnos a Karnaca. Tenemos que hacer lo que podamos para mantenernos a flote, aunque eso signifique tener que tratar con el mercado negro. Así que voy a encontrar la tienda de cada barrio en este cadáver de ciudad, y voy a conocer a los comerciantes y a dorarles la píldora.
Todavía eres mi amor, la niña de mis ojos, incluso cuando te grito. Incluso cuando me enojo y tiro cosas. Dejaré que me lo compenses esta noche cuando regrese a casa.
— Paisley