El Corazón

Dishonored

Extraño artefacto que parece tener voluntad propia. Te guía hacia runas y talismanes de hueso, susurrando secretos por el camino.

Secretos

Personas

Anton Sokolov

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La ciudad está en deuda con esta mente preclara. Que beba y encuentre compañía donde pueda.

Anton Sokolov. Antaño, me conoció. Hizo mucho por determinar mi destino.

Sí, Sokolov es extranjero, con aspecto y modales de un porquero de Tyvia. Pero también es un gran genio.

¡Lo que la aristocracia pagaría por un retrato pintado por Anton Sokolov! ¡Si tan solo supieran cuánto los detesta!

No todo su conocimiento salió de los libros de la academia, obtuvo parte de las criadas con las que se acuesta.

Asesino

Regreso a casa, Casa del placer y El barrio anegado

Cuando Daud ordena, ellos obedecen.

Qué fuerza. Ojalá pudiera utilizarse para algo más que para la muerte.

Hombres de Daud. Secretos bien guardados, ni yo puedo ver la verdad.

Están enfermos de traición. Desde dentro... y desde fuera.

Ha tomado una vida... aunque no sé nada más con certeza.

Un misterio impulsa sus pasos.

Son asesinos, al menos eso sí lo sé.

Son como títeres; no actúan por voluntad propia.

Es leal a Daud, sí, pero hay algo más. Algo... no, no alcanzo a vislumbrarlo.

Un asesino de Daud. Están en todas partes y en ninguna.

Hay algo especial sobre este. ¿Un recuerdo? ¿De antes?

Muerte. No capto más que muerte de este.

Es como si estuviera envuelto por un manto que no consigo atravesar.

Siento algo, pero es muy lejano, como un recuerdo.

Es igual con todos los hombres de Daud. Están rodeados de una niebla.

Una bruma los rodea, no puedo ver a través de ella.

Blake, Ingeniero, Saqueador, Superviviente loco, Ingeniero de mantenimiento, Superviviente de la peste, Víctima de la peste, Oficial de propaganda, Superviviente y Wallace

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Está cansado.

El hombre corriente es el que se mantiene más fiel a la abadía.

Algunos hombres aún consiguen trabajo en los muelles.

Todos son tan corrientes como sus sueños.

Espía a sus vecinos e informa de ellos a los decanos.

Siempre come muy bien, aunque su mujer e hijos adelgacen.

Roba a su socio en los negocios. Un poquito cada día.

No cuidó ese corte y ahora se está infectando.

Perdió cuanto tenía en la inundación.

Antes admiraba a los decanos. Ahora sin embargo los teme.

Hizo ese trabajo lo mejor que pudo. Aun así no quedaron satisfechos.

Únicamente tras un largo día de trabajo regresará a casa con su familia.

Daud, asesino de la emperatriz

Regreso a casa y El barrio anegado

¿Por qué me has traído aquí? ¿Acaso debo perdonar a este hombre por lo que hizo?

¡No! ¡No hay vuelta atrás en el camino que ha escogido!

Asesino a sueldo. Daud. Lo último que sintió la... emperatriz fue su filo.

Sus manos se dedican a la violencia, pero él sueña con otras cosas.

En el colegio, los demás niños se maravillaban ante la rapidez de sus manos. Un día, un hombre vino a por el joven Daud y se lo llevó.

Portero, General Tobias, Decano supremo Martin y Oficial de la Guardia

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Como descubran lo que ha hecho, será ejecutado.

Estos son los hijos de familias ricas y poderosas.

Disciplina, orgullo y valor. Una combinación peligrosa.

Actúan con rapidez y dureza. Y sin clemencia.

Ojo, los oficiales de la Guardia están muy bien preparados.

Se los ha visto burlarse de sus víctimas antes de atacar.

Es un oficial de la Guardia.

Seguirá sus órdenes hasta el final.

Mira con qué orgullo se comportan los oficiales.

Son todos leales al lord Regente.

Cuidado. Este no es un estúpido sargento de la Guardia.

Pocos los superan con la espada.

¡Lleva una pistola y la ha usado con niños!

Son los hombres de confianza del lord Regente.

Son todos elegidos por su gran habilidad.

La peste se llevó a toda su familia. Ya solo queda él.

Asesinó a un noble, luego inculpó a un amigo de la muerte.

La locura le viene de familia. Y él es el peor de todos.

Cuando su prima rechazó sus insinuaciones, envió a una patrulla a matarla de una paliza.

Sus ambiciones van más allá de la Guardia.

No ha perdido ni una lucha con espada.

Recibió una carta de su hermana. No podrá regresar a casa, la peste ha llegado allí.

Nadie menciona nunca a los niños desaparecidos. Está seguro de haberse salido con la suya.

Ha tosido sangre dos veces hoy. No se lo ha dicho a nadie.

Está preocupado. Hace cuatro días que no sabe nada de ella.

Lo que comió anoche no le está sentando nada bien al estómago.

Le faltan dos menciones para recibir otra medalla. Espera ganárselas hoy.

Visita a su padre en el asilo, aunque este ya no lo recuerda.

Cree que mantendrá a raya a la peste con ejercicio y disciplina.

Arrogante. Corrupto. Y sumamente leal al lord Regente.

Geoff Curnow

Regreso a casa e Decano supremo Campbell

Su abuelo era de Serkonos. No dejan nunca de recordárselo.

Su primer amante fue un soldado de Tyvia. Mató por mantener el secreto.

La lealtad de Curnow al lord Regente es fingida. Su juego es peligroso.

Está involucrado en sucesos que le vienen muy grandes.

El capitán de la Guardia es Curnow. Antaño eran una gran familia. Ahora solo quedan él y una sobrina, Kalista.

Decano supremo Campbell

Regreso a casa, Deshonrado e Decano supremo Campbell

Utiliza su posición de poder para provecho personal y la búsqueda de placer.

Campbell infringe Las siete censuras a diario. Es su propia broma privada.

Se enfada con facilidad y se venga sin piedad.

El Decano supremo, Thaddeus Campbell.

Que su palabrería sobre la fe no te engañe. Campbell es vano, lujurioso, decadente y totalmente corrupto.

Lady Emily

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La sobornaron con galletas y leche de buey, la calmaron con historias de magia y de mar. Todo para mantenerla cuerda entre tanta locura.

Se aferra a las cosas de su niñez, pero apenas le ofrecen un breve consuelo.

¡Pobre Emily! ¡Perdió su infancia, convertida en peón de los juegos de los hombres!

Oculta sus miedos. Busca alguien en quien confiar.

Ve bastante más de lo que cuenta. La joven lady Emily.

Lydia y Doncella

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No tratan nada bien al servicio. Pero hay formas peores de ganarse la vida.

No pasa ni un solo día sin que llegue a plantearse quitarse la vida.

Pese a lo duro que trabaja, recibe pocas compensaciones.

No compadezcas al criado. Un trabajo bien hecho es un orgullo.

El trabajo no acaba para el humilde criado.

El dolor de la espalda es continuo. Nada lo alivia.

Su sueldo de criada no basta para cubrir las deudas de su padre.

Si sobrevive hasta mañana, su día libre, la atacarán unos afligidos y será dada por muerta.

A los demás criados no les cae bien.

Jefe de espionaje Burrows y Lord Regente

Regreso a casa, Deshonrado y Regreso a la torre

Enfermedad, muerte y asesinato, eso es lo que Hiram Burrows, el lord Regente, nos ha traído.

¡Qué mal deposité mi confianza! Ahora lo veo claramente, cómo pude estar tan ciega.

Lo mueve la obsesión, como una locura. Orden, todo debe estar en orden.

Fue él quien trajo las ratas, las ratas que trajeron la peste. No hay hombre más execrable.

Ese es él, el lord Regente. Antiguo jefe de espionaje. Y antes de eso, Hiram Burrows. ¡Cuántos secretos conoce!

Almirante Havelock

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Tuvo un hermano menor. Un artista, sensible, blando. Murió a los nueve años de una fiebre. Havelock lo quería mucho.

El almirante Havelock ha visto más cadáveres que todos los demás juntos.

Ha matado ballenas y hombres por dinero... y placer.

Míralo. El almirante se siente inquieto en tierra firme.

Tiene sed de sangre. Intentó hacerse con el control de las fuerzas armadas después de que la... Emperatriz fuera asesinada.

Hermana de Blake, Cecelia, Elsa, Superviviente de la peste, Víctima de la peste, Superviviente y Sujeto de pruebas 312

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La gente corriente, simple, egoísta. Pero puede ser amable.

Aguanta la bebida tan bien como un hombre.

El trabajo que hace cada día no tiene nada de corriente.

La ciudad está compuesta de personas como ella.

Esconde las manos, en carne viva y llenas de cicatrices de lavar.

Es una costurera en una tienda frecuentada por los ricos.

Lo único que quiere es tenderse en mitad de Framling Street y aguardar la muerte.

Pasa hambre para que sus hijos tengan comida.

Tiene un vestido, y lo lleva hecho jirones.

Ojalá tuviera una moneda por cada golpe que se ha dado en el pie.

Ahora su pequeño está enfermo.

Una mujer corriente. Teme a la abadía y a la peste.

Miembro de la Guardia

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Cada vez que mata, ve el rostro de ella. Nunca podrá reparar lo que hizo.

Salvo que muera esta noche, matará dos veces más antes de acabar con su vida.

Ahora parece estar bien, pero pronto empezará a mostrar síntomas.

Este guarda un mechón de pelo de todos a los que ha matado.

Este necesita beber más que ninguna otra cosa.

Añora la época que pasó navegando.

Aprendió a leer por sí mismo.

Tiene una amiga, tan bruta y fea como él. Pero se tratan bien entre ellos.

Las inundaciones lo dejaron sin nada.

Pocos hombres pueden beber con tantas ganas como este.

Este no piensa más que en putas.

Se crió en un orfanato. No había más que pan y cangrejo de río.

Su padre le pegaba. Ahora le toca a él pegar a su hijo.

Su madre le daba whisky para callar su llanto.

Cuando no está de guardia, busca a su hermana, desaparecida hace una semana.

Nació en el mes de la tierra y nunca conoció a su padre.

Come ratas para conservar fuerzas.

Los oficiales de la Guardia lo obligaron a raparse.

Apesta a lodo del río y cerveza.

Este siempre se está muriendo de hambre.

Hoy ya ha vertido gran cantidad de sangre.

Un trabajo espantoso. Pero preferible a la cárcel.

Si hubiera trabajo en los barcos, la Guardia contaría con muchos menos voluntarios.

Bajo ese uniforme hay un bruto.

Pocos viven tras importunar a la Guardia.

¡Menudo bruto asqueroso!

Pocos osan enfrentarse a la Guardia.

Mejor evitar a la Guardia, cuando sea posible.

Cuidado, está armado.

Sigue órdenes.

No es rápido, pero su espada ha quitado muchas vidas.

Solo necios y afligidos se enfrentarían a la Guardia.

Es un torpe estúpido. Aun así, ten cuidado.

¡Cuidado con esa espada!

Lo que le falta bajo el casco, lo compensa con esa espada.

No tiene más seso que una lamprea de mandíbula azul.

¡Qué vulgar!

Fuerte de cuerpo, pero no de mente.

Fíjate lo grueso que es por el cuello y los hombros.

Va vestido con el uniforme de la Guardia.

Lord Pendleton

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Los barcos de Pendleton regresan de Pandyssia abarrotados de pobres cautivos asustados.

Para alguien tan imbuido de finos modales, piensa demasiado en la venganza y el asesinato.

El Pendleton más joven. El pequeño y celoso Treavor. Siempre a la sombra...

Es propenso a infecciones de piel. Sus ojos son sensibles a la luz.

Y pensar que lord Pendleton es hijo de nobles.

Piero Joplin

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Ha espiado a Kalista mientras se baña. Más de una vez.

Es Piero Joplin. Se encuentra visualizando su próximo invento... asombroso. Ojalá pudieras verlo tú también.

Pobre Piero. Sus elixires han curado tanto a tantos. Pero no pueden curar sus fiebres cerebrales.

El más joven que ha pasado por la Academia de Filosofía natural. ¡Sokolov jamás se lo perdonará!

Cada noche, el Forastero de ojos negros se aparece en sueños a Piero.

Samuel Beechworth

Deshonrado, Decano supremo Campbell, Casa del placer, El galeno real, Última fiesta de Lady Boyle, Regreso a la torre, Los conspiradores y La luz al final

Samuel ansiaba otrora escuchar las historias de Havelock sobre el mar. Pero quizá el almirante no es lo que esperaba.

El barquero tiene buen corazón. Y te respeta.

Samuel es un tipo sencillo, pero conoce el río Wrenhaven y todos sus afluentes, hasta la mínima ensenada.

Tiene muchas cicatrices. Unas de la flema de moluscos de río, otras de horrendos monstruos de las profundidades marinas.

Samuel Beechworth se hizo a la mar para olvidar un amor imposible. Lo logró.

Superviviente y Torturador

Deshonrado y Regreso a la torre

De niño tenía un humor de perros. Encontraban a las mascotas muertas.

Nació en la riqueza, en Endoria Street, y se hizo grande y fuerte. Pero su cerebro se encogió y marchitó, como fruta podrida.

Morris ha oído las últimas súplicas y confesiones llenas de remordimientos de un centenar de hombres. No sintió nada.

La familia temía diluir su linaje con forasteros, así que se casaron entre primos. Durante generaciones.

Morris Sullivan. Verdugo y torturador.

Matón

Deshonrado, Decano supremo Campbell, Casa del placer, El galeno real y El barrio anegado

Violencia. Desesperación. Depravación.

Las últimas palabras que le dirigió su madre fueron: whisky, cariño.

Asesina por dinero.

Es un matón y un asesino. Responde ante un tipo llamado Slackjaw.

Un depredador. Parte de una banda.

Es de la banda de Bottle Street.

Un hombre de Slackjaw.

Un simple matón callejero a sueldo.

Su padre fue uno de los primeros en morir de peste.

Guisa ratas en un fuego alimentado con basura cuando no logra atracar a nadie.

Lo pagan con whisky y duerme en el suelo de la destilería.

Su madre aún recorre las calles de este barrio.

Cuidó de su hermano lo mejor que pudo, pero acabó muriendo de fibrosis pulmonar con seis años.

Pedigüeño hasta los 12, rebuscó entre la mugre hasta que pudo usar un cuchillo.

Da de comer a un perro callejero. Lo llama Billy.

Un brutal ladrón.

Guarda novel

Deshonrado, Decano supremo Campbell, El galeno real, Regreso a la torre y Los conspiradores

Su espada está en mal estado, pero sigue cortando.

Su madre nunca se interesó por él tanto como por la botella.

A veces trabajan por dinero, a menudo los pagan con bebida.

Sin ese uniforme rasgado, ya no tendría nada.

No está capacitado para ninguna vocación. Por eso es guarda novel.

Los guardas noveles se reclutan en celdas de prisión.

Es como un perro salvaje. Hambriento y sarnoso.

Los guardas noveles: borrachos y ladrones con uniforme cutre.

Su dolor de cabeza lo lleva a hacer cosas incalificables.

Una vez mató a un hombre para cambiarse de botas.

Estaba en prisión, pero necesitaban más gente para la Guardia.

Los pensamientos de este son indistinguibles de los del sabueso de un decano.

Se ha bañado cuatro veces en su vida; las veces que se ha caído borracho en las aguas del Wrenhaven.

Las órdenes lo confunden, así que hace lo mismo que los demás.

Una vez encontró una tortuga en Rudshore Waterfront. La alimentó con hojas de lechuga y tábanos.

Asqueroso, cobarde. Se huele al guarda novel antes de verlo.

Doña andrajos

Decano supremo Campbell, Casa del placer y El barrio anegado

Se ha entregado por completo al Forastero.

Ella se sigue viendo elegantemente vestida de terciopelo, joven y guapa, camino de una velada romántica.

Cuidado. Se trae algo entre manos. No es tan frágil como parece.

Los niños rodean a veces a doña andrajos, mientras la siguen y se burlan.

Doña andrajos bailó en la corte. Los hombres suplicaban desposarla.

Griff

Decano supremo Campbell y Casa del placer

Honrado, no es. Pero su corazón no es tan negro como otros.

En tiempos revueltos, la fortuna favorece a menudo a gente así.

Grif ofrece tratos de los más justos que se consiguen en las islas.

Sí, sabe perfectamente quién eres. Pero fingirá que no.

Pasó cinco años en prisión, luego se cambió el nombre a Grif. Nadie lo sospecha.

Martin y Decano Martin

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Siempre tuvo la vista puesta en el más alto cargo de la abadía.

No te dejes engañar por Martin y su palabrería sobre las censuras. Sus crímenes le pesan mucho.

Ha sido soldado, salteador de caminos y hombre de fe.

Se pregunta qué es más poderoso, el cuchillo o la lengua.

Pocos tienen valor para reírse en la cara del Forastero. Teague Martin es uno de ellos.

Decano

Decano supremo Campbell, El galeno real, Última fiesta de Lady Boyle, Regreso a la torre, El barrio anegado y La luz al final

Por donde pasan los decanos, la gente tiembla y los hermanos se acusan entre sí.

Son expertos en arrancar confesiones, incluso de los inocentes.

No descansan nunca, su sombría labor está motivada por su devoción a la abadía.

Este animal resultó herido cuando se topó con un nido de ratas. Tal vez no se recupere.

Si los decanos te visitan, conoce tus censuras, de principio a fin.

Algunos decanos duermen con los sabuesos en las perreras. Otros dejan que los animales duerman con ellos.

Decanos. Qué empeño ponen en su labor para acabar con la influencia del Forastero, a quien odian más de lo que aman a hombres y mujeres.

Proceden de la Abadía de quídam. Dan caza a los herejes.

Pobre del que sea declarado culpable de brujería.

A pocos decanos les hace gracia tener que unirse a los hombres de la Guardia del lord Regente.

Culpan a la peste de las fechorías de la gente. ¡Buscan cualquier indicio de maldad!

Los decanos usan muchos misterios para descubrir a los que llaman herejes.

Incluso ahora susurra la plegaria contra la brujería. ¿Puedes oírla?

Se castiga muy duramente si no consigue arrancar al menos una confesión cada mes.

Le trae sin cuidado que los que mata sean herejes o inocentes.

Lo obligaron a mirar mientras torturaban a sus padres por adorar al Forastero.

Se pregunta cuándo le permitirán regresar a la abadía.

Recita Las siete censuras, sin dejar de pensar en un buen filete de buey.

Le pidieron oficiar una boda. Últimamente escasean. Sirvió para animarlo.

Duda de su capacidad. Sigue padeciendo la maldición. Si acaso, las verrugas de la mujer parecían peores que nunca.

Tiene miedo a la influencia del Forastero.

Está confundido por acontecimientos recientes. No confía en nadie.

Está mal; sospecha que una bruja lo ha maldecido.

Los decanos son devotos hasta el fanatismo.

Moloso

Decano supremo Campbell, El galeno real, Regreso a la torre y El barrio anegado

Son tan crueles como sus amos, pero con dientes mucho más afilados.

Pueden detectar tanto a temerosos, como a enfermos o heridos.

No sienten miedo. Su crianza lo ha eliminado.

Magníficas bestias. No sienten más que crueldad y hambre.

Gozan de un oído excelente.

Los molosos no son mascotas. Son una de las armas más mortíferas de los decanos.

Molosos. Enormes bestias.

Los decanos usan a sus sabuesos para detectar malhechores.

Este protegería a su amo.

Este moloso ha matado a muchos.

Hay una rima infantil: no llores ni digas ni mu, o la próxima víctima del sabueso serás tú.

De noche sueña con perseguir ratas.

A este le gusta morder.

Esta bestia es inteligente.

Este no es más que un cachorro. Aunque ya irá creciendo.

Este le ha cogido gusto a la sangre.

Aristócrata, Bunting, marchante de arte, Lord Brisby, Lord Shaw, Invitado a la fiesta, Superviviente de la peste, Víctima de la peste, Pratchett y Ramsey

Casa del placer, El galeno real, Última fiesta de Lady Boyle y El barrio anegado

La vio por primera vez con nueve años. Se le había quedado un pie pillado en la rueda.

Es sumamente rico y poderoso.

Un aristócrata trabaja para seguir siendo aristócrata.

Su familia controla una gran hacienda con muchos criados.

Conspira para quedarse toda la herencia para él.

Es de humilde cuna. Ha matado más de una vez para mantener el secreto.

Pronto se acabará el dinero. Y, entonces, las cosas no le irán nada bien.

Le gusta martirizar al servicio.

A lo mejor se pone la chaqueta azul mañana. La gris no resalta sus ojos.

Nunca sacan tanto brillo a sus ojos como le gustaría.

Antes, ella le importaba mucho.

Es rico y va bien vestido pero, bajo esas capas, todos los hombres son iguales.

Cortesana

Casa del placer

No fue culpa suya. Hubo un forcejeo por la pistola.

Son pocas las que eligen esta profesión.

Una cortesana conoce muchos secretos, y cómo guardarlos.

Saben cómo vestirse para llamar la atención de los hombres.

Conserva una muñeca de trapo de su infancia y la esconde bajo la cama.

Con diez años, su madre la cambió por una botella de vino.

Es una portadora de la peste. Contagiosa, pero no enferma. Y lo sabe.

En el primer día del mes de la lluvia, pretende arrojarse desde el tejado.

Prostitutas. Solo las ratas propagan la peste más rápido.

Custis Pendleton

Casa del placer

Tiene una de las mentes más agudas para los negocios de todo Gristol.

Custis está considerado el más listo y cruel de los hermanos Pendleton.

Su apego por su hermano gemelo Morgan no es nada sano.

Se crió pensando que el mundo no es más que un juguete para él.

Su sangre fundó esta ciudad, pero ahora Custis Pendleton vive solo para saquearla.

Griff y Afligido

Casa del placer, El galeno real, Última fiesta de Lady Boyle y El barrio anegado

La enfermedad ataca a la respiración, los ojos y los oídos. Y arrasa el cerebro.

Está muy enfermo, pero ten cuidado, aún le quedan fuerzas.

Los afligidos. Viven en continuo sufrimiento, hasta que la muerte les trae paz.

No hay nada que puedas hacer por él, pero mantén las distancias.

Los enfermos no solo propagan enfermedad, también pánico.

Los afligidos parecen indefensos; no lo están.

Quienquiera que fueran antes, ahora son víctimas de la enfermedad. Afligidos.

Se han contagiado de peste.

¿Era un noble o un plebeyo? Fuera lo que fuera, esa vida quedó atrás.

Vio a su mujer e hija morir de peste. Ahora también se lo llevará a él.

Allí no queda nada del hombre que solía ser.

Fue un arponero en un gran ballenero. Pero entonces empezó a enfermar.

Le suplicó que se fuera. Le rogó que no lo ayudara. Pero ahora ella también está enferma.

Le gustaba recoger animales callejeros. Pero eso era antes.

¡Míralo! Y aun así cree que esta enfermedad pasará y que pronto estará bien.

Espera que su mujer esté sufriendo en alguna parte, tanto como él.

Madama Prudence

Casa del placer

El Golden Cat existía mucho antes de que llegara ella. Pero las cortinas fueron idea suya.

Aunque ahora lleva la cabeza bien alta, otrora trabajaba en las calles, cubierta de mugre.

Aprendió hace tiempo a no encariñarse de ninguna de las chicas.

La peste es la menor de sus preocupaciones.

Arroja a todas las chicas muertas al río.

Morgan Pendleton

Casa del placer

Disfruta cruelmente con el malestar de otros.

Morgan Pendleton. Con qué avaricia se aferra a lo que resta de su fortuna familiar.

Nació unido por la mano a su gemelo durante el mes de las tinieblas. Un cuchillo cercenó su vínculo físico, pero no el vínculo más profundo.

Las mujeres del Golden Cat se han acostumbrado a las peticiones inusuales de Morgan.

Explota a los hombres hasta la muerte. Solo necesita escribir. Lord Morgan Pendleton.

Slackjaw

Casa del placer y El barrio anegado

Cuando duda, que es a menudo, recurre al cuchillo.

Slackjaw. Criado por putas. Nunca sabrá que su padre fue un príncipe.

Trapichea con carne, armas y alcohol. Siempre lo han llamado Slackjaw.

Sus matones y él empezaron en Treavers Alley. Ahora su influencia se hace notar en toda la isla de Gristol.

Conoce las calles de Dunwall, sobre todo sus callejones oscuros, mejor que nadie.

Afligido

Casa del placer, Última fiesta de Lady Boyle y El barrio anegado

Los llaman afligidos. Pueden consumirse así durante muchas semanas.

¡Oye sus terribles gemidos! La enfermedad es dolorosa y desfigura.

Compadécete de los afligidos. Pero te lo aviso, compadécelos a distancia.

No puedes ayudarla. Ni los mejores elixires de Dunwall pueden ya ayudarla.

Esta afligida se contagió por cuidar de sus hijos enfermos.

Pretende propagar la peste entre los demás, si le dan la oportunidad.

Pronto, esta afligida estará demasiado mal para comer o beber. No sufrirá mucho más.

No logra recordar su antigua vida. Tan solo le queda ya esta.

Aún le queda cierta consciencia... y fuerza. No la provoques.

El decano le dijo que se había contagiado de la peste por sus propias fechorías.

Compró los mejores elixires. Es posible que no los tomara a tiempo.

La protegieron durante un tiempo pero, cuando le empezaron a sangrar los ojos, la echaron. La llamaron afligida.

Lady Boyle

Última fiesta de Lady Boyle

Cuando su familia organizó una cena para Sokolov, Esma se sentó con él. Hablaron de muchos misterios y de los mensajes que transmiten las estrellas.

En sus pensamientos, los escabrosos sucesos de anoche, y una rival contra la que intriga.

Cuando hay mordeduras en su piel, pone cuidado de vestirse lejos de las indiscretas miradas del servicio.

Esa es Esma Boyle. Bebe para perder el control.

Un criado de Morley la importunó tanto una vez, que lo hizo matar al día siguiente.

Hubo complicaciones al nacer su hija. Los doctores le dijeron entonces que no tendría más hijos.

La más joven de las Boyle. Sufre de temeraria frivolidad, seguida de largas rachas de melancolía.

La sociedad de Dunwall sabe que no debe ganarse la enemistad de Waverly Boyle.

Su juego favorito es hacerse amiga de una joven de sociedad y hundirla en la ruina en menos de un año.

Waverly Boyle. Actúa como si fuera demasiado buena para sus pretendientes, pero los criados la conocen bien.

Cuando está sola, Lydia toca el clavicémbalo; es uno de los mejores músicos de la ciudad.

De todas las Boyle, Lydia es quien más secretos guarda.

Sin ser conversadora ni una gran belleza, ha cultivado otras cualidades para sobrevivir a la nobleza.

Sus criados nunca duran mucho. Y nadie se atreve a preguntarle por el paradero de los mismos.

Le preocupan los rumores. Vigila muy de cerca a los criados.

Mattie, Señorita White e Invitado a la fiesta

Última fiesta de Lady Boyle

Tuvo que despedir a la doncella que vio la marca del Forastero, grabada en su espalda.

No empuña espada ni pistola. El cotilleo es su mejor arma.

Los aristócratas creen que merecen su salud y sus lujos.

La mayoría consideraría decadente su vida.

Pega a sus sirvientes.

Solo ella sabe qué pasó realmente el día que murió su madre inválida.

Le encanta contar el dinero delante del servicio.

Su queridísima amiga murió de parto en el mes del gran frío.

No tiene ni idea de qué debería llevar mañana a la cena.

Sus zapatos nuevos van a la moda, pero le aprietan mucho los dedos.

No tiene intención de devolver el collar que tomó prestado de lady Oswald.

Los ricos aún se aferran a la creencia de que la peste solo afecta a los pobres.

Tallboy

Última fiesta de Lady Boyle, Regreso a la torre, El barrio anegado y Los conspiradores

¿Qué clase de líder usaría algo así contra su propio pueblo?

Cree que la máquina en la que se mueve lo hace invencible.

Saca buen provecho de su altura.

La mayoría de los guardas los llaman tallboys.

Aléjate de sus patas.

Se guarda sorpresas en la manga, no solo su altura.

Caminan por encima de la peste, de las ratas y de las calles inundadas.

En lo alto de semejante artilugio, hay un hombre.

Lugares

Deshonrado y El barrio anegado

Algún día, este lugar devorará todas las luces del cielo.

Este es el lugar del que extraen su poder quienes juegan con la magia negra. Y este lugar es su ruina.

En este lugar el tiempo carece de sentido. Ni segundos ni siglos.

El que recorre esto es todas las cosas. Canciones de cuna de consuelo y huesos roídos.

Este lugar es el fin de todas las cosas. Y el principio.

Deshonrado, Decano supremo Campbell, Casa del placer, El galeno real, Última fiesta de Lady Boyle y Regreso a la torre

Añaden agua del río al vino. Pero alguien acaba siempre muriendo, así que se traen nuevas botellas de la bodega.

Aquí se han hecho fortunas y se han perdido vidas.

¡Qué risas! Y cantan viejas canciones, con los brazos entrelazados. Corrían tiempos mejores.

Aquí se cerraron tratos, a veces bajo la influencia del vino. Pero otras veces a punta de cuchillo.

Antes de que salga el Sol, tiran cualquier cadáver al río. Hombre o sabueso, todos al fondo.

En los sótanos que hay debajo, sabueso mata a sabueso y el dinero cambia de manos.

El viejo se acurrucó en una oscura esquina y bebió hasta perder el conocimiento. Los sabuesos lo encontraron.

Formaron un círculo en torno a las velas y se cortaron las manos para sellar su alianza. La sangre chisporroteó al tocar las llamas.

Los conspiradores han hallado aquí un refugio seguro. Ponen mucho cuidado para que no los sigan.

La cerveza aquí se endulza con miel para ocultar el sabor del agua salada.

Los sobrios hablan en susurros. Los borrachos gritan.

Su destino depende de tus esfuerzos. De la fuerza de tus manos y de tu corazón.

Decano supremo Campbell

Cuánta corrupción. Cuánta hipocresía. No me hagas seguir viéndolo.

¿Dónde se han metido los decanos? Vadean aguas a la altura del pecho con sus sabuesos.

Cerca, un hombre acaba de exhalar su último aliento. Sus ojos siguen abiertos.

Sufrimiento. Por todas partes.

Cuando entran aquí, jamás salen. Los decanos siempre encuentran la culpa que buscan.

Decano supremo Campbell y Casa del placer

Los burdeles surgieron en torno a las destilerías. Son inseparables.

Aquí se elabora una fuerte bebida. La probé una vez. Destilada de moluscos de río, a juzgar por el sabor.

Casa del placer

El Golden Cat recibe esta noche a importantes clientes. La madama está preocupada. No debe decepcionarlos.

Creyeron que trabajarían en una fábrica. Para cuando llegan, ya es demasiado tarde.

La peste arrasó este lugar. Hay cuartos que están aún por limpiar.

A las chicas no les gusta la nueva madama. No es amable. Nada que ver con la antigua.

Las envían desde el campo, las hijas bastardas y esas bocas extra que no pueden alimentar.

El galeno real

Sokolov ve al capitán al timón, y al leviatán con colmillos. ¿Qué ves tú en las estrellas?

Desde este puente han saltado hombres arruinados, mujeres abandonadas y víctimas de la peste buscando consuelo.

Los minerales machacados, los animales de granja, los frascos de líquidos misteriosos... todo eso y más necesitan sus experimentos.

El aire está cargado y viciado. Aún persisten polvos de olor punzante.

Huelo huesos en los postes, sangre bajo las piedras. Hombres muertos al edificar esta estructura.

Última fiesta de Lady Boyle

No te dejes engañar si oyes risas, o ves por casualidad una sonrisa. Aquí no hay alegría ni levedad.

Esto fue otrora hogar del Decano supremo. Lydia Boyle tuvo mucho cuidado de profanar todos y cada uno de sus cuartos.

Viejos amigos desaparecen de la lista de invitados al menor rumor de peste.

Esta noche, los nobles intentan ocultar sus indiscreciones tras máscaras y disfraces.

Las demás familias no osan mover un dedo sin aprobación previa de las tres damas Boyle.

Regreso a la torre

Si la peste se llevara a toda la ciudad, o las llamas la consumieran, Dunwall Tower sería lo último en caer.

Aquí reside el lord Regente. Al igual que quienes aguardan su turno con el verdugo. Aunque sus alojamientos difieren.

Pisa el suelo, cuidando de no tocar cada piedra más que una vez, contando. No logra purgar su mente de pensamientos.

Ambos hemos estado antes aquí.

Dunwall Tower no es tan alta como para alzarse sobre el hedor a muerte.

El barrio anegado

Aquí traen los cuerpos. Con manos bastas. Manos bastas y jaulas. Algunos de ellos aún respiran. El agua está muy fría y es lo último que sienten.

Ni siquiera las terribles inundaciones bastaron para llevarse las penas de Dunwall.

Cuando cedió el malecón, muchas cosas extrañas quedaron ahogadas y olvidadas.

Estas aguas son codiciosas. Nunca devolverán lo que se han llevado.

Aquí masacraron a las profundas, aspirando el fuerte hedor de su carne encantada.

El barrio anegado y Los conspiradores

Eres como la gente del río. Extienden bien sus redes y sacan toda clase de cosas. Lo dulce, lo mortífero, lo venenoso, todo junto, en una misma red.

Kalista intentó protegerla, pero le arrancaron a la niña de los brazos. ¡Oh, las palabrotas que les soltó!

Emily se golpeó la cabeza entre la confusión. La arrastraron llorando hasta el barco que la esperaba. Gritó tu nombre.

Tu utilidad se agotó. Desean tener noticias de tu muerte.

Se marcharon con prisa. Se dispersaron como insectos, deseosos de recorrer el terreno que les allanaste.

La luz al final

El almirante se llevó a la pequeña, que se resistía. Su camisa empapada en sudor. Le mordió la mano.

Mira cómo se vuelven unos contra otros... Martin, Pendleton. ¿O es el almirante Havelock el que lidera la traición?

Qué locura. Se revuelven como ballenas alcanzadas por arpones.

El Forastero observa todo esto, la sangre, la lucha, desde el centro del Vacío.

La luz del faro seguirá brillando mucho tiempo, como recordatorio de lo que le ha sucedido a Dunwall.

Criaturas

Rats

¡Otra rata! El sonido de esas diminutas garras arañando y golpeando me llena de pavor.

Devoran a los débiles y heridos.

Propagan la miseria y el sufrimiento por la ciudad.

Ahora hay demasiadas. Pero no siempre fue así.

Si hay ratas, hay afligidos cerca. Al menos, eso es lo que dicen.

Las ratas. Parte de un espantoso plan que salió terriblemente mal.

La plaga acabó llegando a todos los hogares, por protegidos o señoriales que fueran.

Son alimañas. Portadoras de la peste.

Viven en nidos atestados bajo las calles. Retorciéndose, centenares en cada nido.

Las inundaciones las hicieron huir por todo Dunwall.

Las ratas se vuelven osadas.

Se alimentan de víctimas de la peste y siguen propagando la enfermedad.

Molusco de río

Los viejos del río dicen sobre los moluscos: cuanto más asqueroso escupan, más valiosa la perla.

Solo los ricos pueden permitirse un collar de perlas del río.

Envían huérfanos a las aguas en busca de las perlas que ocultan los moluscos. Las perlas son para siempre, pero esos pobres chicos no.

No crecerá nada más mientras haya moluscos de río cerca.

Cuidado con los moluscos.

Cuando son muy numerosos, los peces ni se acercan.

Dicen que se alimentan de lágrimas. Y que últimamente han crecido mucho.

Antiguamente, los hombres del río arrancaban los moluscos, para que las damas y caballeros pudieran pasear por el río sin que los importunaran.

En cualquier lugar

Presiento el fin de una gran era.

Escucha, puedo oír todos sus pensamientos.

Están quemando las ballenas.

La ruina de Pandyssia ha llegado a la ciudad.

El río lo inundó todo al ceder el dique. Todo un distrito quedó a oscuras.

Me alegrará descansar.

En la academia, cortan la carne de los muertos y atrapan el relámpago que cae del cielo.

¿A qué tanto frío?

Los grandes barcos han dejado de traer cargamentos.

¿Qué es lo que me han hecho?

Mi padre tenía el pelo dorado. Mi madre, como la ceniza.

No estoy viva, ni he recibido el don de la muerte.

Esta ciudad se erigió sobre los huesos de las grandes.

Cuando muera el último leviatán, caerá la oscuridad.

La abadía está a oscuras, sus puertas cerradas; y no hay grandes sermones. Los decanos se han echado a la calle.

¿Tú también los oyes? ¿Gritando en la oscuridad?

Los pensadores de la ciudad idean nuevas formas de dominar los elementos.

No hace tanto, Dunwall era una gran ciudad.

¿Es el mes de la cosecha? El tiempo ha perdido sentido.

¿Cómo es que sé tales cosas?

Nunca se dice

Kalista. Sí, es la que cuida de la niña.

Lawyers do not spread the plague, but they do grow rich in its wake.

Conoce a las tres mujeres Boyle. Íntimamente.

His name is Shaw. A man of papers, loyal to the Lord Regent.

He provides all manner of illegal services to the wealthy.

He suffers from ulcers and nervous twitches. Also palpitations.

Lord Shaw. Kin to the Empress, her uncle's grandson. He hides his royal blood.

En la lucha por el poder tras la muerte de la emperatriz, lord Brisby estaba allí para ayudar.

Preparó el certificado de defunción de su vieja y rica tía mientras ella miraba y rogaba por su vida.

Cómo se arrastra y balbucea como un necio cuando el lord Regente está presente.

Pagan a lord Brisby para tornar sus mentiras en verdad.

Siempre supieron que habría cabos sueltos que atar. Y lenguas que silenciar.

Martin trajo consigo pergaminos blasfemos recuperados del barrio anegado. Las luces brillaron día y noche en su cuarto.

La ciudad se hunde bajo el peso de los muertos y moribundos.

Al regresar Martin, sus acusadores huyeron, se retractaron o fueron encerrados. Hombres curtidos pidieron la muerte.

Todo ha cambiado. ¿Qué piensas hacer ahora?

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