Combinaciones
La combinación de la caja fuerte del marchante de arte es 138696879.
La combinación de la caja fuerte del marchante de arte es 138696879.
Los conspiradores creen que los hermanos Pendleton, unos corruptos aristócratas, retienen a Emily en el Golden Cat. Estos gemelos son los hermanos mayores de lord Pendleton, quien los detesta, y son leales al tirano lord Regente. Localiza a Emily en el Golden Cat y elimina a lord Custis y a lord Morgan Pendleton.
Morgan Pendleton
Custis PendletonHabla con el almirante Havelock.
Investiga un alboroto en las cloacas.
Deja a los afligidos en las cloacas y preséntate ante el almirante Havelock.
Ve al Golden Cat.
Registra el despacho de la madama para averiguar dónde está Emily.
Localiza a Emily en el dormitorio.
Reúnete con Emily, cerca de la puerta VIP del Golden Cat.
Busca la llave maestra del Golden Cat.
Abre la puerta VIP del Golden Cat.
Reúnete con Samuel, el barquero, en el muelle para que te lleve al barrio de la destilería.
(Opcional) Llega al Golden Cat a través del hotel Captain's Chair.
Elimina a los gemelos Pendleton en el Golden Cat.
Elimina a lord Morgan Pendleton en el Golden Cat.
Elimina a lord Custis Pendleton en el Golden Cat.
Vuelve con Samuel, el barquero, para que te lleve a Hound Pits Pub.
Elimina a lord Morgan Pendleton en la sauna, en el piso de abajo.
Elimina a lord Morgan Pendleton en la sala de marfil, en la primera planta.
Elimina a lord Custis Pendleton en la sala de fumadores, en el piso de arriba.
Elimina a lord Custis Pendleton en la sala dorada, en la segunda planta.
(No letal) Localiza al marchante de arte en el Golden Cat.
(No letal) Convence al marchante de arte para que confiese la combinación de su caja fuerte.
(No letal) Vuelve con Slackjaw con la combinación de la caja fuerte.
Reúnete con Emily y Samuel en la barca.
(Opcional) Reúnete con Slackjaw en la destilería.
(Opcional) Entra en el despacho del Dr. Galvani.
(Opcional) Localiza a Crowley.
(Opcional) Busca pistas en torno al cuerpo de Crowley.
(Opcional) Devuelve el audiógrafo a Slackjaw.
El marchante de arte te ha proporcionado la llave de su casa, en la que se hallan cuadros valiosos.
Los conspiradores creen que los hermanos Pendleton retienen a Emily en el Golden Cat. Estos gemelos son los hermanos mayores de lord Pendleton, quien los detesta, y son leales al tirano lord Regente. Debes rescatar a Emily y eliminar a lord Custis y lord Morgan Pendleton.
Custis Pendleton está en la sala de fumadores, en la segunda planta.
Emily se encuentra en el dormitorio, arriba.
Morgan Pendleton está en la sala de marfil, en la primera plantasauna, abajo.
Morgan Pendleton está en la sala de marfil, en la primera planta. Custis Pendleton está en la sala de fumadores, en la segunda planta.
Morgan Pendleton está en la sauna, abajo. Custis Pendleton está en la sala dorada, en la segunda planta.
Morgan Pendleton está en la sala de marfil, en la primera planta. Custis Pendleton está en la sala de fumadores, en la segunda planta. Y el marchante de arte, que se llama Bunting, está en la sala plateada, en la primera planta.
Morgan Pendleton está en la sauna, abajo. Custis Pendleton está en la sala dorada, en la segunda planta. Y el marchante de arte, que se llama Bunting, está en la sala plateada, en la primera planta.
La sirvienta del marchante de arte te ha proporcionado una llave de la entrada de servicio de la casa de este, que se supone que contiene objetos de valor.
Hay una caja fuerte cerrada en casa del marchante de arte. La banda de Slackjaw no ha logrado abrirla, así que la combinación seguramente esté en otra parte.
Slackjaw quiere saber qué ha sido de Crowley y sospecha del Dr. Galvani, que vive cerca, en Clavering Boulevard.
Slackjaw quiere la combinación de la caja fuerte del marchante de arte. A cambio, Slackjaw neutralizará a los hermanos Pendleton (sin matarlos).
Llévale este audiógrafo a Slackjaw.
Sustancia pirotécnica que se inflama y produce brevemente una luz intensa. Permite a Piero mejorar los virotes de tu ballesta.
Virote pesado que inmola al enemigo.



El aceite de ballena es volátil, pero ha permitido llegar a una era industrial en todo el imperio.
Consulta el diario para ver tus objetivos actuales.
Usa dardos anestésicos desde la rueda de acceso rápido para eliminaciones no letales.
Las ratas son agresivas en grupo, pero huirán cuando vean sus filas mermadas.
Puedes cambiar la dificultad en cualquier momento.
El Forastero es un figura mítica, ni buena ni mala.
La rueda de acceso rápido permite acceder a pócimas y equipo para la mano izquierda.
Consulta el diario para ver todas las anotaciones que has reunido.
Acaba con todo enemigo que se interponga en tu camino o adopta un enfoque más sigiloso.
Te mueves más rápido con las armas guardadas.
Las runas se pueden usar para obtener o mejorar poderes sobrenaturales.
Una caída letal realizada correctamente evita el daño por la caída y no hace ruido.
Reunir objetos de valor durante las misiones te permite comprar suministros y mejoras.
Un bloqueo en el momento oportuno hace perder el equilibrio al enemigo, lo que te permite ejecutar un contraataque letal.
El lord Regente ha desplegado la tecnología de Sokolov por toda la ciudad.
Las sombras conceden una bonificación a esconderse únicamente a distancia.
En el menú de opciones puedes calibrar el brillo.
Los libros suelen proporcionar información de contexto sobre el mundo.
Las armas a distancia infligen más daño cuando coges a un enemigo desprevenido.
Las anotaciones escritas suelen contener pistas e información útil.
Los tejados y las cornisas ofrecen a veces rutas alternativas.
Las armas a distancia infligen más daño si alcanzas al enemigo en la cabeza.
El remedio de Piero y el elixir de Sokolov son pócimas rivales contra la peste.
Dirige el Corazón hacia una persona y utilízalo para descubrir secretos.
Las ratas no atacan a los afligidos a causa de su avanzado estado de infección.
Al acercarte a un espacio bajo en modo sigiloso, avanza para agacharte automáticamente y pasar por debajo.
Los talismanes de hueso te conceden pequeñas bonificaciones cuando te equipas con ellos en el diario. Utiliza el Corazón para buscar talismanes de hueso.
Para adquirir nuevos poderes, invierte runas desde tu diario. Equípate con el Corazón para buscar runas.
Un número elevado de enemigos muertos supone más ratas, más víctimas de la peste y resultados más terribles.
A veces se pueden recuperar los virotes de ballesta de los cadáveres.
Lanzarse deslizando contra alguien cuenta como un ataque y puede desequilibrar al enemigo.
Bloquear es parte esencial del combate.
Bloquea y contraataca mientras tu enemigo está desequilibrado.
Reunir runas es fundamental, ya que te permite adquirir nuevos poderes o mejorar los que ya tienes.
Guiño puede servirte para avanzar sigilosamente al moverte rápida y silenciosamente de una cobertura a otra.
Los combates no tienen por qué acabar en un baño de sangre; la huida siempre es una opción.
Los llaman afligidos. Pueden consumirse así durante muchas semanas.
¡Oye sus terribles gemidos! La enfermedad es dolorosa y desfigura.
Compadécete de los afligidos. Pero te lo aviso, compadécelos a distancia.
No puedes ayudarla. Ni los mejores elixires de Dunwall pueden ya ayudarla.
Esta afligida se contagió por cuidar de sus hijos enfermos.
Pretende propagar la peste entre los demás, si le dan la oportunidad.
Pronto, esta afligida estará demasiado mal para comer o beber. No sufrirá mucho más.
No logra recordar su antigua vida. Tan solo le queda ya esta.
Aún le queda cierta consciencia... y fuerza. No la provoques.
El decano le dijo que se había contagiado de la peste por sus propias fechorías.
Compró los mejores elixires. Es posible que no los tomara a tiempo.
La protegieron durante un tiempo pero, cuando le empezaron a sangrar los ojos, la echaron. La llamaron afligida.
Tuvo un hermano menor. Un artista, sensible, blando. Murió a los nueve años de una fiebre. Havelock lo quería mucho.
El almirante Havelock ha visto más cadáveres que todos los demás juntos.
Ha matado ballenas y hombres por dinero... y placer.
Míralo. El almirante se siente inquieto en tierra firme.
Tiene sed de sangre. Intentó hacerse con el control de las fuerzas armadas después de que la... Emperatriz fuera asesinada.
Cuando Daud ordena, ellos obedecen.
Qué fuerza. Ojalá pudiera utilizarse para algo más que para la muerte.
Hombres de Daud. Secretos bien guardados, ni yo puedo ver la verdad.
Están enfermos de traición. Desde dentro... y desde fuera.
Ha tomado una vida... aunque no sé nada más con certeza.
Un misterio impulsa sus pasos.
Son asesinos, al menos eso sí lo sé.
Son como títeres; no actúan por voluntad propia.
Es leal a Daud, sí, pero hay algo más. Algo... no, no alcanzo a vislumbrarlo.
Un asesino de Daud. Están en todas partes y en ninguna.
Hay algo especial sobre este. ¿Un recuerdo? ¿De antes?
Muerte. No capto más que muerte de este.
Es como si estuviera envuelto por un manto que no consigo atravesar.
Siento algo, pero es muy lejano, como un recuerdo.
Es igual con todos los hombres de Daud. Están rodeados de una niebla.
Una bruma los rodea, no puedo ver a través de ella.
No fue culpa suya. Hubo un forcejeo por la pistola.
Son pocas las que eligen esta profesión.
Una cortesana conoce muchos secretos, y cómo guardarlos.
Saben cómo vestirse para llamar la atención de los hombres.
Conserva una muñeca de trapo de su infancia y la esconde bajo la cama.
Con diez años, su madre la cambió por una botella de vino.
Es una portadora de la peste. Contagiosa, pero no enferma. Y lo sabe.
En el primer día del mes de la lluvia, pretende arrojarse desde el tejado.
Prostitutas. Solo las ratas propagan la peste más rápido.
Tiene una de las mentes más agudas para los negocios de todo Gristol.
Custis está considerado el más listo y cruel de los hermanos Pendleton.
Su apego por su hermano gemelo Morgan no es nada sano.
Se crió pensando que el mundo no es más que un juguete para él.
Su sangre fundó esta ciudad, pero ahora Custis Pendleton vive solo para saquearla.
Se ha entregado por completo al Forastero.
Ella se sigue viendo elegantemente vestida de terciopelo, joven y guapa, camino de una velada romántica.
Cuidado. Se trae algo entre manos. No es tan frágil como parece.
Los niños rodean a veces a doña andrajos, mientras la siguen y se burlan.
Doña andrajos bailó en la corte. Los hombres suplicaban desposarla.
Honrado, no es. Pero su corazón no es tan negro como otros.
En tiempos revueltos, la fortuna favorece a menudo a gente así.
Grif ofrece tratos de los más justos que se consiguen en las islas.
Sí, sabe perfectamente quién eres. Pero fingirá que no.
Pasó cinco años en prisión, luego se cambió el nombre a Grif. Nadie lo sospecha.
Sueña con la libertad, en cubiertas de balleneros, en pos de las bestias marinas, pero, lamentablemente, es una mujer.
Cuánta tristeza.
Su tío y ella son los últimos de la familia Curnow.
Se llama Kalista Curnow. Ha aprendido a defenderse en esta traicionera ciudad.
La sobornaron con galletas y leche de buey, la calmaron con historias de magia y de mar. Todo para mantenerla cuerda entre tanta locura.
Se aferra a las cosas de su niñez, pero apenas le ofrecen un breve consuelo.
¡Pobre Emily! ¡Perdió su infancia, convertida en peón de los juegos de los hombres!
Oculta sus miedos. Busca alguien en quien confiar.
Ve bastante más de lo que cuenta. La joven lady Emily.
Los barcos de Pendleton regresan de Pandyssia abarrotados de pobres cautivos asustados.
Para alguien tan imbuido de finos modales, piensa demasiado en la venganza y el asesinato.
El Pendleton más joven. El pequeño y celoso Treavor. Siempre a la sombra...
Es propenso a infecciones de piel. Sus ojos son sensibles a la luz.
Y pensar que lord Pendleton es hijo de nobles.
El Golden Cat existía mucho antes de que llegara ella. Pero las cortinas fueron idea suya.
Aunque ahora lleva la cabeza bien alta, otrora trabajaba en las calles, cubierta de mugre.
Aprendió hace tiempo a no encariñarse de ninguna de las chicas.
La peste es la menor de sus preocupaciones.
Arroja a todas las chicas muertas al río.
Violencia. Desesperación. Depravación.
Las últimas palabras que le dirigió su madre fueron: whisky, cariño.
Asesina por dinero.
Es un matón y un asesino. Responde ante un tipo llamado Slackjaw.
Un depredador. Parte de una banda.
Es de la banda de Bottle Street.
Un hombre de Slackjaw.
Un simple matón callejero a sueldo.
Su padre fue uno de los primeros en morir de peste.
Guisa ratas en un fuego alimentado con basura cuando no logra atracar a nadie.
Lo pagan con whisky y duerme en el suelo de la destilería.
Su madre aún recorre las calles de este barrio.
Cuidó de su hermano lo mejor que pudo, pero acabó muriendo de fibrosis pulmonar con seis años.
Pedigüeño hasta los 12, rebuscó entre la mugre hasta que pudo usar un cuchillo.
Da de comer a un perro callejero. Lo llama Billy.
Un brutal ladrón.
Cada vez que mata, ve el rostro de ella. Nunca podrá reparar lo que hizo.
Salvo que muera esta noche, matará dos veces más antes de acabar con su vida.
Ahora parece estar bien, pero pronto empezará a mostrar síntomas.
Este guarda un mechón de pelo de todos a los que ha matado.
Este necesita beber más que ninguna otra cosa.
Añora la época que pasó navegando.
Aprendió a leer por sí mismo.
Tiene una amiga, tan bruta y fea como él. Pero se tratan bien entre ellos.
Las inundaciones lo dejaron sin nada.
Pocos hombres pueden beber con tantas ganas como este.
Este no piensa más que en putas.
Se crió en un orfanato. No había más que pan y cangrejo de río.
Su padre le pegaba. Ahora le toca a él pegar a su hijo.
Su madre le daba whisky para callar su llanto.
Cuando no está de guardia, busca a su hermana, desaparecida hace una semana.
Nació en el mes de la tierra y nunca conoció a su padre.
Come ratas para conservar fuerzas.
Los oficiales de la Guardia lo obligaron a raparse.
Apesta a lodo del río y cerveza.
Este siempre se está muriendo de hambre.
Hoy ya ha vertido gran cantidad de sangre.
Un trabajo espantoso. Pero preferible a la cárcel.
Si hubiera trabajo en los barcos, la Guardia contaría con muchos menos voluntarios.
Bajo ese uniforme hay un bruto.
Pocos viven tras importunar a la Guardia.
¡Menudo bruto asqueroso!
Pocos osan enfrentarse a la Guardia.
Mejor evitar a la Guardia, cuando sea posible.
Cuidado, está armado.
Sigue órdenes.
No es rápido, pero su espada ha quitado muchas vidas.
Solo necios y afligidos se enfrentarían a la Guardia.
Es un torpe estúpido. Aun así, ten cuidado.
¡Cuidado con esa espada!
Lo que le falta bajo el casco, lo compensa con esa espada.
No tiene más seso que una lamprea de mandíbula azul.
¡Qué vulgar!
Fuerte de cuerpo, pero no de mente.
Fíjate lo grueso que es por el cuello y los hombros.
Va vestido con el uniforme de la Guardia.
Disfruta cruelmente con el malestar de otros.
Morgan Pendleton. Con qué avaricia se aferra a lo que resta de su fortuna familiar.
Nació unido por la mano a su gemelo durante el mes de las tinieblas. Un cuchillo cercenó su vínculo físico, pero no el vínculo más profundo.
Las mujeres del Golden Cat se han acostumbrado a las peticiones inusuales de Morgan.
Explota a los hombres hasta la muerte. Solo necesita escribir. Lord Morgan Pendleton.
Ha espiado a Kalista mientras se baña. Más de una vez.
Es Piero Joplin. Se encuentra visualizando su próximo invento... asombroso. Ojalá pudieras verlo tú también.
Pobre Piero. Sus elixires han curado tanto a tantos. Pero no pueden curar sus fiebres cerebrales.
El más joven que ha pasado por la Academia de Filosofía natural. ¡Sokolov jamás se lo perdonará!
Cada noche, el Forastero de ojos negros se aparece en sueños a Piero.
Samuel ansiaba otrora escuchar las historias de Havelock sobre el mar. Pero quizá el almirante no es lo que esperaba.
El barquero tiene buen corazón. Y te respeta.
Samuel es un tipo sencillo, pero conoce el río Wrenhaven y todos sus afluentes, hasta la mínima ensenada.
Tiene muchas cicatrices. Unas de la flema de moluscos de río, otras de horrendos monstruos de las profundidades marinas.
Samuel Beechworth se hizo a la mar para olvidar un amor imposible. Lo logró.
Cuando duda, que es a menudo, recurre al cuchillo.
Slackjaw. Criado por putas. Nunca sabrá que su padre fue un príncipe.
Trapichea con carne, armas y alcohol. Siempre lo han llamado Slackjaw.
Sus matones y él empezaron en Treavers Alley. Ahora su influencia se hace notar en toda la isla de Gristol.
Conoce las calles de Dunwall, sobre todo sus callejones oscuros, mejor que nadie.
La enfermedad ataca a la respiración, los ojos y los oídos. Y arrasa el cerebro.
Está muy enfermo, pero ten cuidado, aún le quedan fuerzas.
Los afligidos. Viven en continuo sufrimiento, hasta que la muerte les trae paz.
No hay nada que puedas hacer por él, pero mantén las distancias.
Los enfermos no solo propagan enfermedad, también pánico.
Los afligidos parecen indefensos; no lo están.
Quienquiera que fueran antes, ahora son víctimas de la enfermedad. Afligidos.
Se han contagiado de peste.
¿Era un noble o un plebeyo? Fuera lo que fuera, esa vida quedó atrás.
Vio a su mujer e hija morir de peste. Ahora también se lo llevará a él.
Allí no queda nada del hombre que solía ser.
Fue un arponero en un gran ballenero. Pero entonces empezó a enfermar.
Le suplicó que se fuera. Le rogó que no lo ayudara. Pero ahora ella también está enferma.
Le gustaba recoger animales callejeros. Pero eso era antes.
¡Míralo! Y aun así cree que esta enfermedad pasará y que pronto estará bien.
Espera que su mujer esté sufriendo en alguna parte, tanto como él.
No tratan nada bien al servicio. Pero hay formas peores de ganarse la vida.
No pasa ni un solo día sin que llegue a plantearse quitarse la vida.
Pese a lo duro que trabaja, recibe pocas compensaciones.
No compadezcas al criado. Un trabajo bien hecho es un orgullo.
El trabajo no acaba para el humilde criado.
El dolor de la espalda es continuo. Nada lo alivia.
Su sueldo de criada no basta para cubrir las deudas de su padre.
Si sobrevive hasta mañana, su día libre, la atacarán unos afligidos y será dada por muerta.
A los demás criados no les cae bien.
Siempre tuvo la vista puesta en el más alto cargo de la abadía.
No te dejes engañar por Martin y su palabrería sobre las censuras. Sus crímenes le pesan mucho.
Ha sido soldado, salteador de caminos y hombre de fe.
Se pregunta qué es más poderoso, el cuchillo o la lengua.
Pocos tienen valor para reírse en la cara del Forastero. Teague Martin es uno de ellos.
Como descubran lo que ha hecho, será ejecutado.
Estos son los hijos de familias ricas y poderosas.
Disciplina, orgullo y valor. Una combinación peligrosa.
Actúan con rapidez y dureza. Y sin clemencia.
Ojo, los oficiales de la Guardia están muy bien preparados.
Se los ha visto burlarse de sus víctimas antes de atacar.
Es un oficial de la Guardia.
Seguirá sus órdenes hasta el final.
Mira con qué orgullo se comportan los oficiales.
Son todos leales al lord Regente.
Cuidado. Este no es un estúpido sargento de la Guardia.
Pocos los superan con la espada.
¡Lleva una pistola y la ha usado con niños!
Son los hombres de confianza del lord Regente.
Son todos elegidos por su gran habilidad.
La peste se llevó a toda su familia. Ya solo queda él.
Asesinó a un noble, luego inculpó a un amigo de la muerte.
La locura le viene de familia. Y él es el peor de todos.
Cuando su prima rechazó sus insinuaciones, envió a una patrulla a matarla de una paliza.
Sus ambiciones van más allá de la Guardia.
No ha perdido ni una lucha con espada.
Recibió una carta de su hermana. No podrá regresar a casa, la peste ha llegado allí.
Nadie menciona nunca a los niños desaparecidos. Está seguro de haberse salido con la suya.
Ha tosido sangre dos veces hoy. No se lo ha dicho a nadie.
Está preocupado. Hace cuatro días que no sabe nada de ella.
Lo que comió anoche no le está sentando nada bien al estómago.
Le faltan dos menciones para recibir otra medalla. Espera ganárselas hoy.
Visita a su padre en el asilo, aunque este ya no lo recuerda.
Cree que mantendrá a raya a la peste con ejercicio y disciplina.
Arrogante. Corrupto. Y sumamente leal al lord Regente.
La gente corriente, simple, egoísta. Pero puede ser amable.
Aguanta la bebida tan bien como un hombre.
El trabajo que hace cada día no tiene nada de corriente.
La ciudad está compuesta de personas como ella.
Esconde las manos, en carne viva y llenas de cicatrices de lavar.
Es una costurera en una tienda frecuentada por los ricos.
Lo único que quiere es tenderse en mitad de Framling Street y aguardar la muerte.
Pasa hambre para que sus hijos tengan comida.
Tiene un vestido, y lo lleva hecho jirones.
Ojalá tuviera una moneda por cada golpe que se ha dado en el pie.
Ahora su pequeño está enfermo.
Una mujer corriente. Teme a la abadía y a la peste.
La vio por primera vez con nueve años. Se le había quedado un pie pillado en la rueda.
Es sumamente rico y poderoso.
Un aristócrata trabaja para seguir siendo aristócrata.
Su familia controla una gran hacienda con muchos criados.
Conspira para quedarse toda la herencia para él.
Es de humilde cuna. Ha matado más de una vez para mantener el secreto.
Pronto se acabará el dinero. Y, entonces, las cosas no le irán nada bien.
Le gusta martirizar al servicio.
A lo mejor se pone la chaqueta azul mañana. La gris no resalta sus ojos.
Nunca sacan tanto brillo a sus ojos como le gustaría.
Antes, ella le importaba mucho.
Es rico y va bien vestido pero, bajo esas capas, todos los hombres son iguales.
Está cansado.
El hombre corriente es el que se mantiene más fiel a la abadía.
Algunos hombres aún consiguen trabajo en los muelles.
Todos son tan corrientes como sus sueños.
Espía a sus vecinos e informa de ellos a los decanos.
Siempre come muy bien, aunque su mujer e hijos adelgacen.
Roba a su socio en los negocios. Un poquito cada día.
No cuidó ese corte y ahora se está infectando.
Perdió cuanto tenía en la inundación.
Antes admiraba a los decanos. Ahora sin embargo los teme.
Hizo ese trabajo lo mejor que pudo. Aun así no quedaron satisfechos.
Únicamente tras un largo día de trabajo regresará a casa con su familia.
Añaden agua del río al vino. Pero alguien acaba siempre muriendo, así que se traen nuevas botellas de la bodega.
Aquí se han hecho fortunas y se han perdido vidas.
¡Qué risas! Y cantan viejas canciones, con los brazos entrelazados. Corrían tiempos mejores.
Aquí se cerraron tratos, a veces bajo la influencia del vino. Pero otras veces a punta de cuchillo.
Antes de que salga el Sol, tiran cualquier cadáver al río. Hombre o sabueso, todos al fondo.
En los sótanos que hay debajo, sabueso mata a sabueso y el dinero cambia de manos.
El viejo se acurrucó en una oscura esquina y bebió hasta perder el conocimiento. Los sabuesos lo encontraron.
Formaron un círculo en torno a las velas y se cortaron las manos para sellar su alianza. La sangre chisporroteó al tocar las llamas.
Los conspiradores han hallado aquí un refugio seguro. Ponen mucho cuidado para que no los sigan.
La cerveza aquí se endulza con miel para ocultar el sabor del agua salada.
Los sobrios hablan en susurros. Los borrachos gritan.
Su destino depende de tus esfuerzos. De la fuerza de tus manos y de tu corazón.
Los burdeles surgieron en torno a las destilerías. Son inseparables.
Aquí se elabora una fuerte bebida. La probé una vez. Destilada de moluscos de río, a juzgar por el sabor.
El Golden Cat recibe esta noche a importantes clientes. La madama está preocupada. No debe decepcionarlos.
Creyeron que trabajarían en una fábrica. Para cuando llegan, ya es demasiado tarde.
La peste arrasó este lugar. Hay cuartos que están aún por limpiar.
A las chicas no les gusta la nueva madama. No es amable. Nada que ver con la antigua.
Las envían desde el campo, las hijas bastardas y esas bocas extra que no pueden alimentar.