Llegó el momento, por los ojos del Forastero. Llevo ya varias noches con fiebre, desde que esos malditos gamberros de Bottle Street me mantuvieron atrapado y no pude llegar a mi alijo de elixir. Yo lo único que quería era pasar inadvertido, llevar mi tiendecita y aguantar hasta que pasara la peste. Dunwall era un buen lugar antes de todo este desastre, antes de la muerte de la emperatriz, la peste y las nuevas leyes del lord Regente. Si encuentras esto, tal vez tengas más suerte que yo. Y si Slackjaw o cualquiera de sus idiotas de Bottle Street están leyendo esto, espero que la Guardia os destripe a todos.
--Griff