Regreso a casa

Dishonored

Diario

Regreso a casa

Acabas de regresar de un viaje de varios meses, durante el cual has visitado las restantes naciones que componen el imperio. Buscabas ayuda para hacer frente a la epidemia de peste propagada por las ratas. Debes entregar sus respuestas diplomáticas a la emperatriz, a la que sirves como lord protector.

Tareas principales

(Opcional) Escondite.

  • (Opcional) Reúnete con Emily bajo el puente de piedra.

  • (Opcional) Juega al escondite con Emily.

  • (Opcional) Aprovecha el entorno para esconderte de Emily.

Lord Protector

  • Protege a la emperatriz y a Emily.

  • Ve con la emperatriz.

Preséntate ante la emperatriz.

  • Reúnete con la emperatriz en el cenador.

Narración

La emperatriz Jessamine Kaldwin

Corvo, ojalá hubiera otro en quien pudiera confiar para enviarlo y que así pudieras permanecer cerca de mí. Pero no hay nadie más, el jefe de espionaje tenía razón al insistir en enviarte. La peste se ha llevado a demasiados, debemos encontrar una cura. Cuando estás cerca, mi corazón late en paz. Emily y yo contaremos los días hasta tu regreso. Vuelve rápido, con buenas nuevas.

Pantallas de carga

  • Dunwall, como capital imperial, es la sede de la corte real y de la emperatriz.

  • Usa tu mano derecha para atacar o bloquear con una espada.

  • Usa tu mano izquierda para usar poderes, armas a distancia y artilugios.

  • Bloquear durante un duelo con espada te permite protegerte y puede desequilibrar al enemigo.

  • Si se realiza en el momento justo, bloquear un ataque con espada desequilibrará a tu atacante.

  • Los decanos son una facción religiosa militante extendida por todo el imperio.

  • Ataca a un enemigo desequilibrado o caído para asestarle un golpe mortal.

  • Esprinta para esquivar enemigos o coger velocidad para saltar.

  • El Decano supremo Campbell es el líder actual de la Abadía de Quídam.

El Corazón

La ciudad está en deuda con esta mente preclara. Que beba y encuentre compañía donde pueda.

Anton Sokolov. Antaño, me conoció. Hizo mucho por determinar mi destino.

Sí, Sokolov es extranjero, con aspecto y modales de un porquero de Tyvia. Pero también es un gran genio.

¡Lo que la aristocracia pagaría por un retrato pintado por Anton Sokolov! ¡Si tan solo supieran cuánto los detesta!

No todo su conocimiento salió de los libros de la academia, obtuvo parte de las criadas con las que se acuesta.

Cuando Daud ordena, ellos obedecen.

Qué fuerza. Ojalá pudiera utilizarse para algo más que para la muerte.

Hombres de Daud. Secretos bien guardados, ni yo puedo ver la verdad.

Están enfermos de traición. Desde dentro... y desde fuera.

Ha tomado una vida... aunque no sé nada más con certeza.

Un misterio impulsa sus pasos.

Son asesinos, al menos eso sí lo sé.

Son como títeres; no actúan por voluntad propia.

Es leal a Daud, sí, pero hay algo más. Algo... no, no alcanzo a vislumbrarlo.

Un asesino de Daud. Están en todas partes y en ninguna.

Hay algo especial sobre este. ¿Un recuerdo? ¿De antes?

Muerte. No capto más que muerte de este.

Es como si estuviera envuelto por un manto que no consigo atravesar.

Siento algo, pero es muy lejano, como un recuerdo.

Es igual con todos los hombres de Daud. Están rodeados de una niebla.

Una bruma los rodea, no puedo ver a través de ella.

¿Por qué me has traído aquí? ¿Acaso debo perdonar a este hombre por lo que hizo?

¡No! ¡No hay vuelta atrás en el camino que ha escogido!

Asesino a sueldo. Daud. Lo último que sintió la... emperatriz fue su filo.

Sus manos se dedican a la violencia, pero él sueña con otras cosas.

En el colegio, los demás niños se maravillaban ante la rapidez de sus manos. Un día, un hombre vino a por el joven Daud y se lo llevó.

Utiliza su posición de poder para provecho personal y la búsqueda de placer.

Campbell infringe Las siete censuras a diario. Es su propia broma privada.

Se enfada con facilidad y se venga sin piedad.

El Decano supremo, Thaddeus Campbell.

Que su palabrería sobre la fe no te engañe. Campbell es vano, lujurioso, decadente y totalmente corrupto.

Su abuelo era de Serkonos. No dejan nunca de recordárselo.

Su primer amante fue un soldado de Tyvia. Mató por mantener el secreto.

La lealtad de Curnow al lord Regente es fingida. Su juego es peligroso.

Está involucrado en sucesos que le vienen muy grandes.

El capitán de la Guardia es Curnow. Antaño eran una gran familia. Ahora solo quedan él y una sobrina, Kalista.

La sobornaron con galletas y leche de buey, la calmaron con historias de magia y de mar. Todo para mantenerla cuerda entre tanta locura.

Se aferra a las cosas de su niñez, pero apenas le ofrecen un breve consuelo.

¡Pobre Emily! ¡Perdió su infancia, convertida en peón de los juegos de los hombres!

Oculta sus miedos. Busca alguien en quien confiar.

Ve bastante más de lo que cuenta. La joven lady Emily.

Enfermedad, muerte y asesinato, eso es lo que Hiram Burrows, el lord Regente, nos ha traído.

¡Qué mal deposité mi confianza! Ahora lo veo claramente, cómo pude estar tan ciega.

Lo mueve la obsesión, como una locura. Orden, todo debe estar en orden.

Fue él quien trajo las ratas, las ratas que trajeron la peste. No hay hombre más execrable.

Ese es él, el lord Regente. Antiguo jefe de espionaje. Y antes de eso, Hiram Burrows. ¡Cuántos secretos conoce!

No tratan nada bien al servicio. Pero hay formas peores de ganarse la vida.

No pasa ni un solo día sin que llegue a plantearse quitarse la vida.

Pese a lo duro que trabaja, recibe pocas compensaciones.

No compadezcas al criado. Un trabajo bien hecho es un orgullo.

El trabajo no acaba para el humilde criado.

El dolor de la espalda es continuo. Nada lo alivia.

Su sueldo de criada no basta para cubrir las deudas de su padre.

Si sobrevive hasta mañana, su día libre, la atacarán unos afligidos y será dada por muerta.

A los demás criados no les cae bien.

Como descubran lo que ha hecho, será ejecutado.

Estos son los hijos de familias ricas y poderosas.

Disciplina, orgullo y valor. Una combinación peligrosa.

Actúan con rapidez y dureza. Y sin clemencia.

Ojo, los oficiales de la Guardia están muy bien preparados.

Se los ha visto burlarse de sus víctimas antes de atacar.

Es un oficial de la Guardia.

Seguirá sus órdenes hasta el final.

Mira con qué orgullo se comportan los oficiales.

Son todos leales al lord Regente.

Cuidado. Este no es un estúpido sargento de la Guardia.

Pocos los superan con la espada.

¡Lleva una pistola y la ha usado con niños!

Son los hombres de confianza del lord Regente.

Son todos elegidos por su gran habilidad.

La peste se llevó a toda su familia. Ya solo queda él.

Asesinó a un noble, luego inculpó a un amigo de la muerte.

La locura le viene de familia. Y él es el peor de todos.

Cuando su prima rechazó sus insinuaciones, envió a una patrulla a matarla de una paliza.

Sus ambiciones van más allá de la Guardia.

No ha perdido ni una lucha con espada.

Recibió una carta de su hermana. No podrá regresar a casa, la peste ha llegado allí.

Nadie menciona nunca a los niños desaparecidos. Está seguro de haberse salido con la suya.

Ha tosido sangre dos veces hoy. No se lo ha dicho a nadie.

Está preocupado. Hace cuatro días que no sabe nada de ella.

Lo que comió anoche no le está sentando nada bien al estómago.

Le faltan dos menciones para recibir otra medalla. Espera ganárselas hoy.

Visita a su padre en el asilo, aunque este ya no lo recuerda.

Cree que mantendrá a raya a la peste con ejercicio y disciplina.

Arrogante. Corrupto. Y sumamente leal al lord Regente.

Está cansado.

El hombre corriente es el que se mantiene más fiel a la abadía.

Algunos hombres aún consiguen trabajo en los muelles.

Todos son tan corrientes como sus sueños.

Espía a sus vecinos e informa de ellos a los decanos.

Siempre come muy bien, aunque su mujer e hijos adelgacen.

Roba a su socio en los negocios. Un poquito cada día.

No cuidó ese corte y ahora se está infectando.

Perdió cuanto tenía en la inundación.

Antes admiraba a los decanos. Ahora sin embargo los teme.

Hizo ese trabajo lo mejor que pudo. Aun así no quedaron satisfechos.

Únicamente tras un largo día de trabajo regresará a casa con su familia.