Cada vez que mata, ve el rostro de ella. Nunca podrá reparar lo que hizo.
Salvo que muera esta noche, matará dos veces más antes de acabar con su vida.
Ahora parece estar bien, pero pronto empezará a mostrar síntomas.
Este guarda un mechón de pelo de todos a los que ha matado.
Este necesita beber más que ninguna otra cosa.
Añora la época que pasó navegando.
Aprendió a leer por sí mismo.
Tiene una amiga, tan bruta y fea como él. Pero se tratan bien entre ellos.
Las inundaciones lo dejaron sin nada.
Pocos hombres pueden beber con tantas ganas como este.
Este no piensa más que en putas.
Se crió en un orfanato. No había más que pan y cangrejo de río.
Su padre le pegaba. Ahora le toca a él pegar a su hijo.
Su madre le daba whisky para callar su llanto.
Cuando no está de guardia, busca a su hermana, desaparecida hace una semana.
Nació en el mes de la tierra y nunca conoció a su padre.
Come ratas para conservar fuerzas.
Los oficiales de la Guardia lo obligaron a raparse.
Apesta a lodo del río y cerveza.
Este siempre se está muriendo de hambre.
Hoy ya ha vertido gran cantidad de sangre.
Un trabajo espantoso. Pero preferible a la cárcel.
Si hubiera trabajo en los barcos, la Guardia contaría con muchos menos voluntarios.
Bajo ese uniforme hay un bruto.
Pocos viven tras importunar a la Guardia.
¡Menudo bruto asqueroso!
Pocos osan enfrentarse a la Guardia.
Mejor evitar a la Guardia, cuando sea posible.
Cuidado, está armado.
Sigue órdenes.
No es rápido, pero su espada ha quitado muchas vidas.
Solo necios y afligidos se enfrentarían a la Guardia.
Es un torpe estúpido. Aun así, ten cuidado.
¡Cuidado con esa espada!
Lo que le falta bajo el casco, lo compensa con esa espada.
No tiene más seso que una lamprea de mandíbula azul.
¡Qué vulgar!
Fuerte de cuerpo, pero no de mente.
Fíjate lo grueso que es por el cuello y los hombros.
Va vestido con el uniforme de la Guardia.