El galeno real

Dishonored

Diario

Combinaciones

Combinación de la caja fuerte del cuadro

Una mujer a la que has liberado de una celda cerrada con un arco voltaico te ha hablado de una caja fuerte. Está escondida en la segunda planta de un edificio derruido, tras un cuadro. Su combinación es 294.

Una invitada real

Emily ya está sana y salva al cuidado de los conspiradores leales al trono. Con su bienestar asegurado, al menos de momento, ya va siendo hora de deshacerse de los restantes aliados del lord Regente.

  • Morgan Pendleton
  • Custis Pendleton

El galeno real

Te han pedido que secuestres a Anton Sokolov, galeno real y jefe de la Academia de Filosofía natural. Tus nuevos aliados quieren sonsacarle a Sokolov el nombre de la amante del lord Regente, una misteriosa aliada y una de sus partidarias de la nobleza con más poder. Sokolov vive en un gran apartamento en algún lugar del puente de Kaldwin.

  • Sokolov

Interrogatorio

El galeno real, Anton Sokolov, se halla ahora en poder de los conspiradores. Por medio de Sokolov, será posible atacar directamente a los más cercanos al lord Regente. ¿Hasta qué punto se mostrará dispuesta a colaborar la mente más brillante del imperio? Es necesario convencerlo u obligarlo para que cuente todo lo que sepa.

  • Sokolov

Tareas principales

El genio loco.

  • Localiza a lord Pendleton.

  • Reúnete con Havelock y Martin en el bar.

  • Sube a la barca de Samuel para ir al puente de Kaldwin.

Secuestra a Sokolov.

  • Viaja con Samuel, el barquero, hasta el puente de Kaldwin.

  • Desactiva los focos del control para que Samuel pueda acercar más su barca a casa de Sokolov.

  • Localiza y entra en casa de Sokolov.

  • Localiza a Sokolov.

  • Deja inconsciente a Sokolov.

  • Lleva a Sokolov con Samuel, el barquero, bajo el puente que hay cerca de la casa de Sokolov.

  • Vuelve con Samuel (y Sokolov) a Hound Pits Pub.

Interrogatorio

  • Descansa un poco mientras Sokolov está inconsciente.

  • Interroga a Sokolov.

  • (Opcional) Habla con Piero y compra algo con que sobornarlo.

Haz frente a los conspiradores.

  • Busca a Emily o cualquier pista sobre su paradero.

  • (Opcional) Busca a Havelock o cualquier pista de lo que planea.

  • Registra tu cuarto en busca de cualquier cosa que haya podido dejar Emily.

  • Localiza la bengala de Kalista y Samuel.

  • Usa el lanzabengalas de la torre de Emily para avisar a Samuel.

  • Reúnete con Samuel en la playa, más allá de la torre de Emily.

  • Embárcate con Samuel rumbo a la isla Kingsparrow.

  • Vuelve con Samuel cuando averigües el paradero de Emily.

Tareas optativas

(Opcional) Investiga la caja fuerte.

  • (Opcional) Abre la caja fuerte escondida tras el cuadro.

(Opcional) Ayuda al carroñero.

  • (Opcional) Busca la llave de la celda.

  • (Opcional) Abre la celda.

  • (Opcional) Sigue al carroñero.

  • (Opcional) Acaba con los moluscos de río.

  • (Opcional) Sigue al carroñero.

  • (Opcional) Busca la llave de la puerta del muelle.

  • (Opcional) Abre la puerta del muelle.

  • (Opcional) Sigue al carroñero.

Pistas de la misión

Un tipo encarcelado por la Guardia afirma dedicarse a recuperar objetos, y dice tener un alijo escondido de valiosas perlas de moluscos de río.

Hay un cuarto secreto en un apartamento del extremo norte del puente. Da tres vueltas al grifo y se abrirá la puerta secreta. El grifo está en la planta baja, en un apartamento que hay según entras en el extremo norte.

Unos tipos han comentado que uno de sus amigos ha sido detenido por la Guardia y está en una celda cercana.

Una nota hallada en casa de Pratchett revela que la combinación de su caja fuerte está escondida en sus cuadros.

El galeno real, Anton Sokolov, ha sido capturado. Sus profundos conocimientos de la red de apoyo del lord Regente sin duda supondrán una baza importante para los conspiradores. Si es que es posible convencer a Sokolov para que colabore.

Cecilia guarda una llave bajo el colchón de su catre. Abre la puerta de un apartamento abandonado frente al pub.

Planos

  • Resina plegada de Galvani

    Sustancia que aumenta la flexibilidad y la dureza de materiales vulcanizados. Permite a Piero reducir el sonido producido por tus botas.

    Botas sigilosas 1

    Se reduce el ruido de los pasos.
    Desbloquea:
    Botas sigilosas 2

    Botas sigilosas 2
  • Fórmula de Sokolov

    Fórmula del elixir de Sokolov. Permite a Piero destilar un líquido que restablece la salud y protege contra la peste.

    Elixir de salud de Sokolov

    Restablece salud.

Mapas

Kaldwin Bridge

  1. Southside Gate
  2. Drawbridge Way
  3. Midrow Substation
  4. North End

Pantallas de carga

  • El aceite de ballena es volátil, pero ha permitido llegar a una era industrial en todo el imperio.

  • Consulta el diario para ver tus objetivos actuales.

  • Usa dardos anestésicos desde la rueda de acceso rápido para eliminaciones no letales.

  • Las ratas son agresivas en grupo, pero huirán cuando vean sus filas mermadas.

  • Puedes cambiar la dificultad en cualquier momento.

  • El Forastero es un figura mítica, ni buena ni mala.

  • La rueda de acceso rápido permite acceder a pócimas y equipo para la mano izquierda.

  • Consulta el diario para ver todas las anotaciones que has reunido.

  • Acaba con todo enemigo que se interponga en tu camino o adopta un enfoque más sigiloso.

  • Te mueves más rápido con las armas guardadas.

  • Las runas se pueden usar para obtener o mejorar poderes sobrenaturales.

  • Una caída letal realizada correctamente evita el daño por la caída y no hace ruido.

  • Reunir objetos de valor durante las misiones te permite comprar suministros y mejoras.

  • Un bloqueo en el momento oportuno hace perder el equilibrio al enemigo, lo que te permite ejecutar un contraataque letal.

  • Reúne talismanes de hueso y elige cuáles quieres tener activos a través del diario.

  • El poste fulminante genera electricidad muy peligrosa al acercarte.

  • Tu máscara te permite enfocar con el zoom una ubicación objetivo.

  • Para avanzar sin ser descubierto, pasa al modo sigiloso y mantente a cubierto. Las sombras solo hacen más difícil verte a distancia.

  • Los decanos consideran herejía coleccionar runas y talismanes de hueso.

  • Puedes colocar espirales cortantes en cualquier superficie, incluso en criaturas vivas.

  • Recoge cadáveres o cuerpos inconscientes y llévalos a algún escondite.

  • Los cadáveres atraen a grupos de ratas.

  • Si un enemigo oye un ruido sospechoso, acudirá a investigar.

  • Tus decisiones tienen consecuencias. Al utilizar el sigilo o soluciones no letales, la ciudad se hará más estable y menos oscura.

  • Explora callejones y edificios abandonados para reponer munición, reunir dinero y conseguir más elixir.

  • El bloqueo y el contraataque son habilidades de combate esenciales.

  • Reunir runas es fundamental, ya que te permite adquirir nuevos poderes o mejorar los que ya tienes.

  • Equípate con el Corazón para descubrir la ubicación de runas y talismanes de hueso cercanos.

  • Retira los depósitos de aceite de ballena de sistemas de seguridad como el arco voltaico o el poste fulminante para desactivarlos.

  • Guiño puede ayudarte a asesinar a un objetivo si lo usas para aparecer delante de él y atacar mientras está sorprendido.

  • Visión tenebrosa de nivel 2 permite ver los cables de los dispositivos de seguridad, lo que te permite encontrar sus fuentes de energía y manipular el cableado de los paneles.

  • Agilidad te permite saltar más alto y llegar a lugares elevados. Combina Agilidad y Guiño para llegar a mayores distancias.

El Corazón

Tuvo un hermano menor. Un artista, sensible, blando. Murió a los nueve años de una fiebre. Havelock lo quería mucho.

El almirante Havelock ha visto más cadáveres que todos los demás juntos.

Ha matado ballenas y hombres por dinero... y placer.

Míralo. El almirante se siente inquieto en tierra firme.

Tiene sed de sangre. Intentó hacerse con el control de las fuerzas armadas después de que la... Emperatriz fuera asesinada.

La ciudad está en deuda con esta mente preclara. Que beba y encuentre compañía donde pueda.

Anton Sokolov. Antaño, me conoció. Hizo mucho por determinar mi destino.

Sí, Sokolov es extranjero, con aspecto y modales de un porquero de Tyvia. Pero también es un gran genio.

¡Lo que la aristocracia pagaría por un retrato pintado por Anton Sokolov! ¡Si tan solo supieran cuánto los detesta!

No todo su conocimiento salió de los libros de la academia, obtuvo parte de las criadas con las que se acuesta.

Por donde pasan los decanos, la gente tiembla y los hermanos se acusan entre sí.

Son expertos en arrancar confesiones, incluso de los inocentes.

No descansan nunca, su sombría labor está motivada por su devoción a la abadía.

Este animal resultó herido cuando se topó con un nido de ratas. Tal vez no se recupere.

Si los decanos te visitan, conoce tus censuras, de principio a fin.

Algunos decanos duermen con los sabuesos en las perreras. Otros dejan que los animales duerman con ellos.

Decanos. Qué empeño ponen en su labor para acabar con la influencia del Forastero, a quien odian más de lo que aman a hombres y mujeres.

Proceden de la Abadía de quídam. Dan caza a los herejes.

Pobre del que sea declarado culpable de brujería.

A pocos decanos les hace gracia tener que unirse a los hombres de la Guardia del lord Regente.

Culpan a la peste de las fechorías de la gente. ¡Buscan cualquier indicio de maldad!

Los decanos usan muchos misterios para descubrir a los que llaman herejes.

Incluso ahora susurra la plegaria contra la brujería. ¿Puedes oírla?

Se castiga muy duramente si no consigue arrancar al menos una confesión cada mes.

Le trae sin cuidado que los que mata sean herejes o inocentes.

Lo obligaron a mirar mientras torturaban a sus padres por adorar al Forastero.

Se pregunta cuándo le permitirán regresar a la abadía.

Recita Las siete censuras, sin dejar de pensar en un buen filete de buey.

Le pidieron oficiar una boda. Últimamente escasean. Sirvió para animarlo.

Duda de su capacidad. Sigue padeciendo la maldición. Si acaso, las verrugas de la mujer parecían peores que nunca.

Tiene miedo a la influencia del Forastero.

Está confundido por acontecimientos recientes. No confía en nadie.

Está mal; sospecha que una bruja lo ha maldecido.

Los decanos son devotos hasta el fanatismo.

Su espada está en mal estado, pero sigue cortando.

Su madre nunca se interesó por él tanto como por la botella.

A veces trabajan por dinero, a menudo los pagan con bebida.

Sin ese uniforme rasgado, ya no tendría nada.

No está capacitado para ninguna vocación. Por eso es guarda novel.

Los guardas noveles se reclutan en celdas de prisión.

Es como un perro salvaje. Hambriento y sarnoso.

Los guardas noveles: borrachos y ladrones con uniforme cutre.

Su dolor de cabeza lo lleva a hacer cosas incalificables.

Una vez mató a un hombre para cambiarse de botas.

Estaba en prisión, pero necesitaban más gente para la Guardia.

Los pensamientos de este son indistinguibles de los del sabueso de un decano.

Se ha bañado cuatro veces en su vida; las veces que se ha caído borracho en las aguas del Wrenhaven.

Las órdenes lo confunden, así que hace lo mismo que los demás.

Una vez encontró una tortuga en Rudshore Waterfront. La alimentó con hojas de lechuga y tábanos.

Asqueroso, cobarde. Se huele al guarda novel antes de verlo.

Sueña con la libertad, en cubiertas de balleneros, en pos de las bestias marinas, pero, lamentablemente, es una mujer.

Cuánta tristeza.

Su tío y ella son los últimos de la familia Curnow.

Se llama Kalista Curnow. Ha aprendido a defenderse en esta traicionera ciudad.

La sobornaron con galletas y leche de buey, la calmaron con historias de magia y de mar. Todo para mantenerla cuerda entre tanta locura.

Se aferra a las cosas de su niñez, pero apenas le ofrecen un breve consuelo.

¡Pobre Emily! ¡Perdió su infancia, convertida en peón de los juegos de los hombres!

Oculta sus miedos. Busca alguien en quien confiar.

Ve bastante más de lo que cuenta. La joven lady Emily.

Los barcos de Pendleton regresan de Pandyssia abarrotados de pobres cautivos asustados.

Para alguien tan imbuido de finos modales, piensa demasiado en la venganza y el asesinato.

El Pendleton más joven. El pequeño y celoso Treavor. Siempre a la sombra...

Es propenso a infecciones de piel. Sus ojos son sensibles a la luz.

Y pensar que lord Pendleton es hijo de nobles.

Violencia. Desesperación. Depravación.

Las últimas palabras que le dirigió su madre fueron: whisky, cariño.

Asesina por dinero.

Es un matón y un asesino. Responde ante un tipo llamado Slackjaw.

Un depredador. Parte de una banda.

Es de la banda de Bottle Street.

Un hombre de Slackjaw.

Un simple matón callejero a sueldo.

Su padre fue uno de los primeros en morir de peste.

Guisa ratas en un fuego alimentado con basura cuando no logra atracar a nadie.

Lo pagan con whisky y duerme en el suelo de la destilería.

Su madre aún recorre las calles de este barrio.

Cuidó de su hermano lo mejor que pudo, pero acabó muriendo de fibrosis pulmonar con seis años.

Pedigüeño hasta los 12, rebuscó entre la mugre hasta que pudo usar un cuchillo.

Da de comer a un perro callejero. Lo llama Billy.

Un brutal ladrón.

Cada vez que mata, ve el rostro de ella. Nunca podrá reparar lo que hizo.

Salvo que muera esta noche, matará dos veces más antes de acabar con su vida.

Ahora parece estar bien, pero pronto empezará a mostrar síntomas.

Este guarda un mechón de pelo de todos a los que ha matado.

Este necesita beber más que ninguna otra cosa.

Añora la época que pasó navegando.

Aprendió a leer por sí mismo.

Tiene una amiga, tan bruta y fea como él. Pero se tratan bien entre ellos.

Las inundaciones lo dejaron sin nada.

Pocos hombres pueden beber con tantas ganas como este.

Este no piensa más que en putas.

Se crió en un orfanato. No había más que pan y cangrejo de río.

Su padre le pegaba. Ahora le toca a él pegar a su hijo.

Su madre le daba whisky para callar su llanto.

Cuando no está de guardia, busca a su hermana, desaparecida hace una semana.

Nació en el mes de la tierra y nunca conoció a su padre.

Come ratas para conservar fuerzas.

Los oficiales de la Guardia lo obligaron a raparse.

Apesta a lodo del río y cerveza.

Este siempre se está muriendo de hambre.

Hoy ya ha vertido gran cantidad de sangre.

Un trabajo espantoso. Pero preferible a la cárcel.

Si hubiera trabajo en los barcos, la Guardia contaría con muchos menos voluntarios.

Bajo ese uniforme hay un bruto.

Pocos viven tras importunar a la Guardia.

¡Menudo bruto asqueroso!

Pocos osan enfrentarse a la Guardia.

Mejor evitar a la Guardia, cuando sea posible.

Cuidado, está armado.

Sigue órdenes.

No es rápido, pero su espada ha quitado muchas vidas.

Solo necios y afligidos se enfrentarían a la Guardia.

Es un torpe estúpido. Aun así, ten cuidado.

¡Cuidado con esa espada!

Lo que le falta bajo el casco, lo compensa con esa espada.

No tiene más seso que una lamprea de mandíbula azul.

¡Qué vulgar!

Fuerte de cuerpo, pero no de mente.

Fíjate lo grueso que es por el cuello y los hombros.

Va vestido con el uniforme de la Guardia.

Son tan crueles como sus amos, pero con dientes mucho más afilados.

Pueden detectar tanto a temerosos, como a enfermos o heridos.

No sienten miedo. Su crianza lo ha eliminado.

Magníficas bestias. No sienten más que crueldad y hambre.

Gozan de un oído excelente.

Los molosos no son mascotas. Son una de las armas más mortíferas de los decanos.

Molosos. Enormes bestias.

Los decanos usan a sus sabuesos para detectar malhechores.

Este protegería a su amo.

Este moloso ha matado a muchos.

Hay una rima infantil: no llores ni digas ni mu, o la próxima víctima del sabueso serás tú.

De noche sueña con perseguir ratas.

A este le gusta morder.

Esta bestia es inteligente.

Este no es más que un cachorro. Aunque ya irá creciendo.

Este le ha cogido gusto a la sangre.

Ha espiado a Kalista mientras se baña. Más de una vez.

Es Piero Joplin. Se encuentra visualizando su próximo invento... asombroso. Ojalá pudieras verlo tú también.

Pobre Piero. Sus elixires han curado tanto a tantos. Pero no pueden curar sus fiebres cerebrales.

El más joven que ha pasado por la Academia de Filosofía natural. ¡Sokolov jamás se lo perdonará!

Cada noche, el Forastero de ojos negros se aparece en sueños a Piero.

Samuel ansiaba otrora escuchar las historias de Havelock sobre el mar. Pero quizá el almirante no es lo que esperaba.

El barquero tiene buen corazón. Y te respeta.

Samuel es un tipo sencillo, pero conoce el río Wrenhaven y todos sus afluentes, hasta la mínima ensenada.

Tiene muchas cicatrices. Unas de la flema de moluscos de río, otras de horrendos monstruos de las profundidades marinas.

Samuel Beechworth se hizo a la mar para olvidar un amor imposible. Lo logró.

La enfermedad ataca a la respiración, los ojos y los oídos. Y arrasa el cerebro.

Está muy enfermo, pero ten cuidado, aún le quedan fuerzas.

Los afligidos. Viven en continuo sufrimiento, hasta que la muerte les trae paz.

No hay nada que puedas hacer por él, pero mantén las distancias.

Los enfermos no solo propagan enfermedad, también pánico.

Los afligidos parecen indefensos; no lo están.

Quienquiera que fueran antes, ahora son víctimas de la enfermedad. Afligidos.

Se han contagiado de peste.

¿Era un noble o un plebeyo? Fuera lo que fuera, esa vida quedó atrás.

Vio a su mujer e hija morir de peste. Ahora también se lo llevará a él.

Allí no queda nada del hombre que solía ser.

Fue un arponero en un gran ballenero. Pero entonces empezó a enfermar.

Le suplicó que se fuera. Le rogó que no lo ayudara. Pero ahora ella también está enferma.

Le gustaba recoger animales callejeros. Pero eso era antes.

¡Míralo! Y aun así cree que esta enfermedad pasará y que pronto estará bien.

Espera que su mujer esté sufriendo en alguna parte, tanto como él.

No tratan nada bien al servicio. Pero hay formas peores de ganarse la vida.

No pasa ni un solo día sin que llegue a plantearse quitarse la vida.

Pese a lo duro que trabaja, recibe pocas compensaciones.

No compadezcas al criado. Un trabajo bien hecho es un orgullo.

El trabajo no acaba para el humilde criado.

El dolor de la espalda es continuo. Nada lo alivia.

Su sueldo de criada no basta para cubrir las deudas de su padre.

Si sobrevive hasta mañana, su día libre, la atacarán unos afligidos y será dada por muerta.

A los demás criados no les cae bien.

Siempre tuvo la vista puesta en el más alto cargo de la abadía.

No te dejes engañar por Martin y su palabrería sobre las censuras. Sus crímenes le pesan mucho.

Ha sido soldado, salteador de caminos y hombre de fe.

Se pregunta qué es más poderoso, el cuchillo o la lengua.

Pocos tienen valor para reírse en la cara del Forastero. Teague Martin es uno de ellos.

Como descubran lo que ha hecho, será ejecutado.

Estos son los hijos de familias ricas y poderosas.

Disciplina, orgullo y valor. Una combinación peligrosa.

Actúan con rapidez y dureza. Y sin clemencia.

Ojo, los oficiales de la Guardia están muy bien preparados.

Se los ha visto burlarse de sus víctimas antes de atacar.

Es un oficial de la Guardia.

Seguirá sus órdenes hasta el final.

Mira con qué orgullo se comportan los oficiales.

Son todos leales al lord Regente.

Cuidado. Este no es un estúpido sargento de la Guardia.

Pocos los superan con la espada.

¡Lleva una pistola y la ha usado con niños!

Son los hombres de confianza del lord Regente.

Son todos elegidos por su gran habilidad.

La peste se llevó a toda su familia. Ya solo queda él.

Asesinó a un noble, luego inculpó a un amigo de la muerte.

La locura le viene de familia. Y él es el peor de todos.

Cuando su prima rechazó sus insinuaciones, envió a una patrulla a matarla de una paliza.

Sus ambiciones van más allá de la Guardia.

No ha perdido ni una lucha con espada.

Recibió una carta de su hermana. No podrá regresar a casa, la peste ha llegado allí.

Nadie menciona nunca a los niños desaparecidos. Está seguro de haberse salido con la suya.

Ha tosido sangre dos veces hoy. No se lo ha dicho a nadie.

Está preocupado. Hace cuatro días que no sabe nada de ella.

Lo que comió anoche no le está sentando nada bien al estómago.

Le faltan dos menciones para recibir otra medalla. Espera ganárselas hoy.

Visita a su padre en el asilo, aunque este ya no lo recuerda.

Cree que mantendrá a raya a la peste con ejercicio y disciplina.

Arrogante. Corrupto. Y sumamente leal al lord Regente.

La gente corriente, simple, egoísta. Pero puede ser amable.

Aguanta la bebida tan bien como un hombre.

El trabajo que hace cada día no tiene nada de corriente.

La ciudad está compuesta de personas como ella.

Esconde las manos, en carne viva y llenas de cicatrices de lavar.

Es una costurera en una tienda frecuentada por los ricos.

Lo único que quiere es tenderse en mitad de Framling Street y aguardar la muerte.

Pasa hambre para que sus hijos tengan comida.

Tiene un vestido, y lo lleva hecho jirones.

Ojalá tuviera una moneda por cada golpe que se ha dado en el pie.

Ahora su pequeño está enfermo.

Una mujer corriente. Teme a la abadía y a la peste.

La vio por primera vez con nueve años. Se le había quedado un pie pillado en la rueda.

Es sumamente rico y poderoso.

Un aristócrata trabaja para seguir siendo aristócrata.

Su familia controla una gran hacienda con muchos criados.

Conspira para quedarse toda la herencia para él.

Es de humilde cuna. Ha matado más de una vez para mantener el secreto.

Pronto se acabará el dinero. Y, entonces, las cosas no le irán nada bien.

Le gusta martirizar al servicio.

A lo mejor se pone la chaqueta azul mañana. La gris no resalta sus ojos.

Nunca sacan tanto brillo a sus ojos como le gustaría.

Antes, ella le importaba mucho.

Es rico y va bien vestido pero, bajo esas capas, todos los hombres son iguales.

Está cansado.

El hombre corriente es el que se mantiene más fiel a la abadía.

Algunos hombres aún consiguen trabajo en los muelles.

Todos son tan corrientes como sus sueños.

Espía a sus vecinos e informa de ellos a los decanos.

Siempre come muy bien, aunque su mujer e hijos adelgacen.

Roba a su socio en los negocios. Un poquito cada día.

No cuidó ese corte y ahora se está infectando.

Perdió cuanto tenía en la inundación.

Antes admiraba a los decanos. Ahora sin embargo los teme.

Hizo ese trabajo lo mejor que pudo. Aun así no quedaron satisfechos.

Únicamente tras un largo día de trabajo regresará a casa con su familia.

Añaden agua del río al vino. Pero alguien acaba siempre muriendo, así que se traen nuevas botellas de la bodega.

Aquí se han hecho fortunas y se han perdido vidas.

¡Qué risas! Y cantan viejas canciones, con los brazos entrelazados. Corrían tiempos mejores.

Aquí se cerraron tratos, a veces bajo la influencia del vino. Pero otras veces a punta de cuchillo.

Antes de que salga el Sol, tiran cualquier cadáver al río. Hombre o sabueso, todos al fondo.

En los sótanos que hay debajo, sabueso mata a sabueso y el dinero cambia de manos.

El viejo se acurrucó en una oscura esquina y bebió hasta perder el conocimiento. Los sabuesos lo encontraron.

Formaron un círculo en torno a las velas y se cortaron las manos para sellar su alianza. La sangre chisporroteó al tocar las llamas.

Los conspiradores han hallado aquí un refugio seguro. Ponen mucho cuidado para que no los sigan.

La cerveza aquí se endulza con miel para ocultar el sabor del agua salada.

Los sobrios hablan en susurros. Los borrachos gritan.

Su destino depende de tus esfuerzos. De la fuerza de tus manos y de tu corazón.

Sokolov ve al capitán al timón, y al leviatán con colmillos. ¿Qué ves tú en las estrellas?

Desde este puente han saltado hombres arruinados, mujeres abandonadas y víctimas de la peste buscando consuelo.

Los minerales machacados, los animales de granja, los frascos de líquidos misteriosos... todo eso y más necesitan sus experimentos.

El aire está cargado y viciado. Aún persisten polvos de olor punzante.

Huelo huesos en los postes, sangre bajo las piedras. Hombres muertos al edificar esta estructura.

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