Combinaciones
Combinación de la caja fuerte del barracón
La combinación de la caja fuerte del barracón es 2 0 3.
Botín de las perreras
Hay un alijo de botín en la sala del incinerador de las perreras del sur. El código de la puerta es 217.
La combinación de la caja fuerte del barracón es 2 0 3.
Hay un alijo de botín en la sala del incinerador de las perreras del sur. El código de la puerta es 217.
Tus nuevos aliados, escondidos en un viejo bar junto al río, quieren hacerte partícipe de sus planes. Reúnete con el núcleo central de los conspiradores leales al trono para averiguar qué intenciones tienen.
Treavor Pendleton
HavelockEl Decano supremo Campbell dirige a la militante facción religiosa de la ciudad y es un estrecho aliado del lord Regente. Campbell es un individuo totalmente corrupto, que guarda el secreto del paradero de Emily. Infíltrate en la oficina del Decano supremo, roba el diario de Campbell y asesínalo. También está retenido allí un aliado de los conspiradores, Martin. Libéralo y ayúdalo a escapar.
CampbellMartin se dispone a unirse al resto de los conspiradores leales al trono, mientras que el fin de Campbell ha sumido a los decanos en el caos. Descifrar el diario del Decano supremo podría servir para descubrir toda clase de secretos estratégicos y, sobre todo, el paradero de la legítima heredera al trono, Emily Kaldwin.
CampbellCoge el diario de chantajes del Decano supremo Campbell.
Viaja con Samuel, el barquero, a tu primera misión.
Supera el primer arco voltaico.
Supera el segundo arco voltaico.
(Opcional) Usa los callejones de Bottle Street para eludir los arcos voltaicos.
Cruza la puerta a Holger Square.
Mata al Decano supremo Campbell.
Localiza a Campbell y Curnow en la cámara de reuniones del Decano supremo.
(Opcional) Envenena una o ambas copas de la cámara de reuniones.
Habla con el decano Martin en Holger Square.
Usa la palanca de apertura para soltar al decano Martin.
Deshazte del guarda de Martin para poder hablar tranquilamente.
Espera a que Campbell y Curnow entren en la cámara de reuniones.
(No letal) Busca la marca del hereje en la sala de interrogatorio.
(No letal) Lleva el cuerpo inconsciente de Campbell a la silla de la sala de interrogatorio.
(No letal) Usa la marca del hereje con el Decano supremo Campbell.
(No letal) Deja inconsciente al Decano supremo Campbell.
Habla con el almirante Havelock en el bar.
Reúnete con Samuel, el barquero, en el patio trasero de los decanos.
Habla con Havelock y Pendleton.
Retírate a tu dormitorio.
Usa el Corazón para encontrar la runa cerca de Hound Pits Pub.
Asegúrate de que el capitán Curnow sobreviva a su visita a la oficina del Decano supremo.
Informa a Kalista de que el capitán Curnow ha sobrevivido al complot para asesinarlo.
Lleva el cuerpo inconsciente del capitán Curnow a lugar seguro.
Busca en el archivo información sobre la marca del hereje, un instrumento para expulsar decanos.
Habla con doña andrajos en su apartamento.
Ocúpate de los pretendientes de doña andrajos.
Vuelve a ver a doña andrajos.
Recoge tu regalo de doña andrajos.
Entra en el piso del Dr. Galvani de Clavering Boulevard.
Busca una muestra de vísceras de rata infectada.
Contamina con peste el elixir de contrabando de la banda de Bottle Street.
Ve a ver a doña andrajos para que te entregue tu regalo.
Recoge tu regalo de doña andrajos.
El decano Martin es un aliado de los conspiradores que ha sido detenido y encerrado.
Kalista tiene un tío que es capitán de la Guardia de Dunwall. El capitán Curnow es un hombre decente que intenta hacerlo lo mejor posible en el seno de un régimen corrupto y conseguir cambiarlo desde dentro. Se está topando con mucha resistencia.
El decano Campbell lleva un diario privado con muchos secretos que podrían ayudar a los conspiradores. Entre ellos figura el paradero actual de lady Emily Kaldwin, legítima heredera al trono.
Samuel, el barquero, te ha pasado de tapadillo al otro lado del río desde la prisión de Coldridge. Trabaja para un movimiento clandestino que se opone al régimen ilegítimo del lord Regente y te ha llevado con la intención de que conozcas a los miembros de la organización.
Alguien llamado Arthur está esperando a una mujer llamada Gwen al final de Clavering Boulevard con los ahorros de toda su vida.
La Guardia tiene controlado Clavering Boulevard, más allá del arco voltaico. La banda de Bottle Street controla las calles laterales alrededor de Clavering Boulevard. Doña andrajos vive en un apartamento en el otro extremo de Endoria Street.
Por alguna razón, Galvani advirtió a su criada para que no se acercara a su estantería del laboratorio.
El Dr. Galvani tiene un cuarto secreto escondido tras una pared llena de libros.
Griff vende objetos recuperados en Bloodox Way.
Contaminar el alambique de elixir de la banda de Bottle Street con vísceras de rata infectará de peste a todo el que beba el elixir. Eso incluye a la banda de Bottle Street y a la gente que compra su elixir de mercado negro.
Las herramientas para circuitos permiten cambiar la polaridad de los arcos voltaicos. Eso los hará infranqueables para la Guardia e inofensivos para quien utilice las herramientas y realice el ajuste.
La banda de Bottle Street tiene un alambique clandestino de elixir dentro de la destilería de whisky Old Dunwall. Están creando su propia versión del elixir de salud de Sokolov para venderlo.
Al activar el arco voltaico, se consume el aceite de ballena que lo alimenta. Los depósitos de aceite de ballena tienen una capacidad limitada, que se acabará agotando.
El Decano supremo Campbell dirige a la militante facción religiosa de la ciudad y es un estrecho aliado del lord Regente. Campbell es un individuo totalmente corrupto, que guarda el secreto del paradero de Emily. Infíltrate en la oficina del Decano supremo, roba el diario de Campbell y asesínalo. También está retenido allí un aliado de los conspiradores, Martin. Libéralo y ayúdalo a escapar.
El Decano supremo Campbell lleva el libro negro encima en todo momento.
Hay una forma de excomulgar a decanos, incluso al propio Decano supremo. Las instrucciones se encuentran en un libro que se guarda en el archivo.
La propia marca del hereje se encuentra en la sala de interrogatorio.
El Decano supremo Campbell, temiendo por su vida, se oculta en un escondite secreto.
En el archivo se puede encontrar información sobre el paradero de la niña desaparecida.
En caso de producirse una situación de emergencia, se declarará el cierre de la oficina del Decano supremo. Todas las entradas y salidas quedarán completamente selladas.
Campbell ha estado usando el ojo de la estatua con algún propósito secreto.
Hay alguna relación entre la estatua de las perreras, el Decano supremo Campbell y el taller del patio trasero.
En el almacén A se está destruyendo un gran número de talismanes de hueso.
Campbell se reunirá con el capitán Curnow en la cámara de reuniones del Decano supremo.
La llave del cepo de Martin está en el barracón del patio trasero, tras el edificio de la oficina del Decano supremo. El decano encargado de ella suele dejarla cerca de su cama.
Campbell planea envenenar al capitán de la Guardia, Curnow. Han chantajeado a un decano de baja graduación para que ponga veneno en las bebidas que van a tomar tras la reunión.
Campbell tiene una cámara secreta donde esconde cosas de los demás decanos. Hay un acceso a la misma tras la estatua de Holger, cerca de la entrada a las perreras del sótano.
El Decano supremo Campbell tiene un cuarto secreto en algún lugar de la oficina del Decano supremo.
El cuarto secreto de Campbell se oculta tras una estatua de Benjamin Holger.
Libro negro que contiene secretos de figuras políticas clave que ha servido al Decano supremo Campbell para asegurar su destacada posición social.
Instrumento usado para marcar a los herejes.
Muestra de vísceras de rata infectada por la peste.
Tratamiento químico que puede aplicarse tanto a tejidos como a cuero. Permite a Piero mejorar tu armadura y tu ropa.
Reduce el daño sufrido.



El aceite de ballena es volátil, pero ha permitido llegar a una era industrial en todo el imperio.
Consulta el diario para ver tus objetivos actuales.
Usa dardos anestésicos desde la rueda de acceso rápido para eliminaciones no letales.
Las ratas son agresivas en grupo, pero huirán cuando vean sus filas mermadas.
Puedes cambiar la dificultad en cualquier momento.
El Forastero es un figura mítica, ni buena ni mala.
La rueda de acceso rápido permite acceder a pócimas y equipo para la mano izquierda.
Consulta el diario para ver todas las anotaciones que has reunido.
Acaba con todo enemigo que se interponga en tu camino o adopta un enfoque más sigiloso.
Te mueves más rápido con las armas guardadas.
Las runas se pueden usar para obtener o mejorar poderes sobrenaturales.
Una caída letal realizada correctamente evita el daño por la caída y no hace ruido.
Reunir objetos de valor durante las misiones te permite comprar suministros y mejoras.
Un bloqueo en el momento oportuno hace perder el equilibrio al enemigo, lo que te permite ejecutar un contraataque letal.
La Abadía de Quídam es la religión dominante de todo el imperio.
Busca otras formas de deshacerte de tus objetivos de asesinato clave.
Guiño resulta útil para la exploración, el sigilo y el combate.
Desde la rueda de acceso rápido, recupera maná con el remedio de Piero (la pócima azul).
Guarda tu partida a menudo.
Al poseer a una rata, podrás meterte por lugares más pequeños de lo normal.
Los decanos son militantes religiosos dedicados a luchar contra la brujería.
En la rueda de acceso rápido, puedes asignar armas y poderes a los espacios rápidos.
Las runas y talismanes de hueso emiten un débil sonido de "canto".
Equípate con el Corazón y úsalo para oír secretos sobre un lugar.
Equípate con el Corazón para descubrir la ubicación de runas y talismanes de hueso cercanos.
Cuando poseas a un moloso, podrás esprintar.
Ataca a un enemigo desequilibrado o caído para asestarle un golpe mortal.
Los talismanes de hueso te conceden pequeñas bonificaciones cuando te equipas con ellos en el diario. Utiliza el Corazón para buscar talismanes de hueso.
Para adquirir nuevos poderes, invierte runas desde tu diario. Equípate con el Corazón para buscar runas.
Desde la rueda de acceso rápido, puedes beber pócimas que restablecen tu salud y tu maná.
Tus decisiones tienen consecuencias. Al utilizar el sigilo o soluciones no letales, la ciudad se hará más estable y menos oscura.
Explora callejones y edificios abandonados para reponer munición, reunir dinero y conseguir más elixir.
Trepa para llegar a lugares más altos y sortear al enemigo.
El bloqueo y el contraataque son habilidades de combate esenciales.
Retira los depósitos de aceite de ballena de sistemas de seguridad como el arco voltaico o el poste fulminante para desactivarlos.
Los combates no tienen por qué acabar en un baño de sangre; la huida siempre es una opción.
Los tejados y las cornisas ofrecen a veces rutas alternativas.
Reunir runas es fundamental, ya que te permite adquirir nuevos poderes o mejorar los que ya tienes.
Guiño puede servirte para avanzar sigilosamente al moverte rápida y silenciosamente de una cobertura a otra.
Asomarse desde una cobertura te da la oportunidad de observar a tus enemigos y escuchar sus conversaciones. Mientras tu cuerpo se mantenga tras la cobertura, no serás visible.
Los tallboys llevan depósitos vulnerables de aceite de ballena en la espalda.
Las armas a distancia infligen más daño si alcanzas al enemigo en la cabeza.
Si se realiza en el momento justo, bloquear un ataque con espada desequilibrará a tu atacante.
Ataca a un enemigo desequilibrado para asestarle un golpe mortal.
Reúne talismanes de hueso y elige cuáles quieres tener activos a través del diario.
El remedio de Piero y el elixir de Sokolov son pócimas rivales contra la peste.
Dirige el Corazón y aprovéchalo para descubrir secretos sobre personas o lugares.
Las sombras conceden una bonificación a esconderse únicamente a distancia.
Puedes colocar espirales cortantes en cualquier superficie, incluso en criaturas vivas.
Posesión te permite escapar del combate, al poseer a un enemigo y "esconderte" en su interior.
Tuvo un hermano menor. Un artista, sensible, blando. Murió a los nueve años de una fiebre. Havelock lo quería mucho.
El almirante Havelock ha visto más cadáveres que todos los demás juntos.
Ha matado ballenas y hombres por dinero... y placer.
Míralo. El almirante se siente inquieto en tierra firme.
Tiene sed de sangre. Intentó hacerse con el control de las fuerzas armadas después de que la... Emperatriz fuera asesinada.
Por donde pasan los decanos, la gente tiembla y los hermanos se acusan entre sí.
Son expertos en arrancar confesiones, incluso de los inocentes.
No descansan nunca, su sombría labor está motivada por su devoción a la abadía.
Este animal resultó herido cuando se topó con un nido de ratas. Tal vez no se recupere.
Si los decanos te visitan, conoce tus censuras, de principio a fin.
Algunos decanos duermen con los sabuesos en las perreras. Otros dejan que los animales duerman con ellos.
Decanos. Qué empeño ponen en su labor para acabar con la influencia del Forastero, a quien odian más de lo que aman a hombres y mujeres.
Proceden de la Abadía de quídam. Dan caza a los herejes.
Pobre del que sea declarado culpable de brujería.
A pocos decanos les hace gracia tener que unirse a los hombres de la Guardia del lord Regente.
Culpan a la peste de las fechorías de la gente. ¡Buscan cualquier indicio de maldad!
Los decanos usan muchos misterios para descubrir a los que llaman herejes.
Incluso ahora susurra la plegaria contra la brujería. ¿Puedes oírla?
Se castiga muy duramente si no consigue arrancar al menos una confesión cada mes.
Le trae sin cuidado que los que mata sean herejes o inocentes.
Lo obligaron a mirar mientras torturaban a sus padres por adorar al Forastero.
Se pregunta cuándo le permitirán regresar a la abadía.
Recita Las siete censuras, sin dejar de pensar en un buen filete de buey.
Le pidieron oficiar una boda. Últimamente escasean. Sirvió para animarlo.
Duda de su capacidad. Sigue padeciendo la maldición. Si acaso, las verrugas de la mujer parecían peores que nunca.
Tiene miedo a la influencia del Forastero.
Está confundido por acontecimientos recientes. No confía en nadie.
Está mal; sospecha que una bruja lo ha maldecido.
Los decanos son devotos hasta el fanatismo.
Utiliza su posición de poder para provecho personal y la búsqueda de placer.
Campbell infringe Las siete censuras a diario. Es su propia broma privada.
Se enfada con facilidad y se venga sin piedad.
El Decano supremo, Thaddeus Campbell.
Que su palabrería sobre la fe no te engañe. Campbell es vano, lujurioso, decadente y totalmente corrupto.
Se ha entregado por completo al Forastero.
Ella se sigue viendo elegantemente vestida de terciopelo, joven y guapa, camino de una velada romántica.
Cuidado. Se trae algo entre manos. No es tan frágil como parece.
Los niños rodean a veces a doña andrajos, mientras la siguen y se burlan.
Doña andrajos bailó en la corte. Los hombres suplicaban desposarla.
Su abuelo era de Serkonos. No dejan nunca de recordárselo.
Su primer amante fue un soldado de Tyvia. Mató por mantener el secreto.
La lealtad de Curnow al lord Regente es fingida. Su juego es peligroso.
Está involucrado en sucesos que le vienen muy grandes.
El capitán de la Guardia es Curnow. Antaño eran una gran familia. Ahora solo quedan él y una sobrina, Kalista.
Honrado, no es. Pero su corazón no es tan negro como otros.
En tiempos revueltos, la fortuna favorece a menudo a gente así.
Grif ofrece tratos de los más justos que se consiguen en las islas.
Sí, sabe perfectamente quién eres. Pero fingirá que no.
Pasó cinco años en prisión, luego se cambió el nombre a Grif. Nadie lo sospecha.
Su espada está en mal estado, pero sigue cortando.
Su madre nunca se interesó por él tanto como por la botella.
A veces trabajan por dinero, a menudo los pagan con bebida.
Sin ese uniforme rasgado, ya no tendría nada.
No está capacitado para ninguna vocación. Por eso es guarda novel.
Los guardas noveles se reclutan en celdas de prisión.
Es como un perro salvaje. Hambriento y sarnoso.
Los guardas noveles: borrachos y ladrones con uniforme cutre.
Su dolor de cabeza lo lleva a hacer cosas incalificables.
Una vez mató a un hombre para cambiarse de botas.
Estaba en prisión, pero necesitaban más gente para la Guardia.
Los pensamientos de este son indistinguibles de los del sabueso de un decano.
Se ha bañado cuatro veces en su vida; las veces que se ha caído borracho en las aguas del Wrenhaven.
Las órdenes lo confunden, así que hace lo mismo que los demás.
Una vez encontró una tortuga en Rudshore Waterfront. La alimentó con hojas de lechuga y tábanos.
Asqueroso, cobarde. Se huele al guarda novel antes de verlo.
Sueña con la libertad, en cubiertas de balleneros, en pos de las bestias marinas, pero, lamentablemente, es una mujer.
Cuánta tristeza.
Su tío y ella son los últimos de la familia Curnow.
Se llama Kalista Curnow. Ha aprendido a defenderse en esta traicionera ciudad.
Los barcos de Pendleton regresan de Pandyssia abarrotados de pobres cautivos asustados.
Para alguien tan imbuido de finos modales, piensa demasiado en la venganza y el asesinato.
El Pendleton más joven. El pequeño y celoso Treavor. Siempre a la sombra...
Es propenso a infecciones de piel. Sus ojos son sensibles a la luz.
Y pensar que lord Pendleton es hijo de nobles.
Violencia. Desesperación. Depravación.
Las últimas palabras que le dirigió su madre fueron: whisky, cariño.
Asesina por dinero.
Es un matón y un asesino. Responde ante un tipo llamado Slackjaw.
Un depredador. Parte de una banda.
Es de la banda de Bottle Street.
Un hombre de Slackjaw.
Un simple matón callejero a sueldo.
Su padre fue uno de los primeros en morir de peste.
Guisa ratas en un fuego alimentado con basura cuando no logra atracar a nadie.
Lo pagan con whisky y duerme en el suelo de la destilería.
Su madre aún recorre las calles de este barrio.
Cuidó de su hermano lo mejor que pudo, pero acabó muriendo de fibrosis pulmonar con seis años.
Pedigüeño hasta los 12, rebuscó entre la mugre hasta que pudo usar un cuchillo.
Da de comer a un perro callejero. Lo llama Billy.
Un brutal ladrón.
Cada vez que mata, ve el rostro de ella. Nunca podrá reparar lo que hizo.
Salvo que muera esta noche, matará dos veces más antes de acabar con su vida.
Ahora parece estar bien, pero pronto empezará a mostrar síntomas.
Este guarda un mechón de pelo de todos a los que ha matado.
Este necesita beber más que ninguna otra cosa.
Añora la época que pasó navegando.
Aprendió a leer por sí mismo.
Tiene una amiga, tan bruta y fea como él. Pero se tratan bien entre ellos.
Las inundaciones lo dejaron sin nada.
Pocos hombres pueden beber con tantas ganas como este.
Este no piensa más que en putas.
Se crió en un orfanato. No había más que pan y cangrejo de río.
Su padre le pegaba. Ahora le toca a él pegar a su hijo.
Su madre le daba whisky para callar su llanto.
Cuando no está de guardia, busca a su hermana, desaparecida hace una semana.
Nació en el mes de la tierra y nunca conoció a su padre.
Come ratas para conservar fuerzas.
Los oficiales de la Guardia lo obligaron a raparse.
Apesta a lodo del río y cerveza.
Este siempre se está muriendo de hambre.
Hoy ya ha vertido gran cantidad de sangre.
Un trabajo espantoso. Pero preferible a la cárcel.
Si hubiera trabajo en los barcos, la Guardia contaría con muchos menos voluntarios.
Bajo ese uniforme hay un bruto.
Pocos viven tras importunar a la Guardia.
¡Menudo bruto asqueroso!
Pocos osan enfrentarse a la Guardia.
Mejor evitar a la Guardia, cuando sea posible.
Cuidado, está armado.
Sigue órdenes.
No es rápido, pero su espada ha quitado muchas vidas.
Solo necios y afligidos se enfrentarían a la Guardia.
Es un torpe estúpido. Aun así, ten cuidado.
¡Cuidado con esa espada!
Lo que le falta bajo el casco, lo compensa con esa espada.
No tiene más seso que una lamprea de mandíbula azul.
¡Qué vulgar!
Fuerte de cuerpo, pero no de mente.
Fíjate lo grueso que es por el cuello y los hombros.
Va vestido con el uniforme de la Guardia.
Son tan crueles como sus amos, pero con dientes mucho más afilados.
Pueden detectar tanto a temerosos, como a enfermos o heridos.
No sienten miedo. Su crianza lo ha eliminado.
Magníficas bestias. No sienten más que crueldad y hambre.
Gozan de un oído excelente.
Los molosos no son mascotas. Son una de las armas más mortíferas de los decanos.
Molosos. Enormes bestias.
Los decanos usan a sus sabuesos para detectar malhechores.
Este protegería a su amo.
Este moloso ha matado a muchos.
Hay una rima infantil: no llores ni digas ni mu, o la próxima víctima del sabueso serás tú.
De noche sueña con perseguir ratas.
A este le gusta morder.
Esta bestia es inteligente.
Este no es más que un cachorro. Aunque ya irá creciendo.
Este le ha cogido gusto a la sangre.
Ha espiado a Kalista mientras se baña. Más de una vez.
Es Piero Joplin. Se encuentra visualizando su próximo invento... asombroso. Ojalá pudieras verlo tú también.
Pobre Piero. Sus elixires han curado tanto a tantos. Pero no pueden curar sus fiebres cerebrales.
El más joven que ha pasado por la Academia de Filosofía natural. ¡Sokolov jamás se lo perdonará!
Cada noche, el Forastero de ojos negros se aparece en sueños a Piero.
Samuel ansiaba otrora escuchar las historias de Havelock sobre el mar. Pero quizá el almirante no es lo que esperaba.
El barquero tiene buen corazón. Y te respeta.
Samuel es un tipo sencillo, pero conoce el río Wrenhaven y todos sus afluentes, hasta la mínima ensenada.
Tiene muchas cicatrices. Unas de la flema de moluscos de río, otras de horrendos monstruos de las profundidades marinas.
Samuel Beechworth se hizo a la mar para olvidar un amor imposible. Lo logró.
No tratan nada bien al servicio. Pero hay formas peores de ganarse la vida.
No pasa ni un solo día sin que llegue a plantearse quitarse la vida.
Pese a lo duro que trabaja, recibe pocas compensaciones.
No compadezcas al criado. Un trabajo bien hecho es un orgullo.
El trabajo no acaba para el humilde criado.
El dolor de la espalda es continuo. Nada lo alivia.
Su sueldo de criada no basta para cubrir las deudas de su padre.
Si sobrevive hasta mañana, su día libre, la atacarán unos afligidos y será dada por muerta.
A los demás criados no les cae bien.
Siempre tuvo la vista puesta en el más alto cargo de la abadía.
No te dejes engañar por Martin y su palabrería sobre las censuras. Sus crímenes le pesan mucho.
Ha sido soldado, salteador de caminos y hombre de fe.
Se pregunta qué es más poderoso, el cuchillo o la lengua.
Pocos tienen valor para reírse en la cara del Forastero. Teague Martin es uno de ellos.
La gente corriente, simple, egoísta. Pero puede ser amable.
Aguanta la bebida tan bien como un hombre.
El trabajo que hace cada día no tiene nada de corriente.
La ciudad está compuesta de personas como ella.
Esconde las manos, en carne viva y llenas de cicatrices de lavar.
Es una costurera en una tienda frecuentada por los ricos.
Lo único que quiere es tenderse en mitad de Framling Street y aguardar la muerte.
Pasa hambre para que sus hijos tengan comida.
Tiene un vestido, y lo lleva hecho jirones.
Ojalá tuviera una moneda por cada golpe que se ha dado en el pie.
Ahora su pequeño está enfermo.
Una mujer corriente. Teme a la abadía y a la peste.
Está cansado.
El hombre corriente es el que se mantiene más fiel a la abadía.
Algunos hombres aún consiguen trabajo en los muelles.
Todos son tan corrientes como sus sueños.
Espía a sus vecinos e informa de ellos a los decanos.
Siempre come muy bien, aunque su mujer e hijos adelgacen.
Roba a su socio en los negocios. Un poquito cada día.
No cuidó ese corte y ahora se está infectando.
Perdió cuanto tenía en la inundación.
Antes admiraba a los decanos. Ahora sin embargo los teme.
Hizo ese trabajo lo mejor que pudo. Aun así no quedaron satisfechos.
Únicamente tras un largo día de trabajo regresará a casa con su familia.
Añaden agua del río al vino. Pero alguien acaba siempre muriendo, así que se traen nuevas botellas de la bodega.
Aquí se han hecho fortunas y se han perdido vidas.
¡Qué risas! Y cantan viejas canciones, con los brazos entrelazados. Corrían tiempos mejores.
Aquí se cerraron tratos, a veces bajo la influencia del vino. Pero otras veces a punta de cuchillo.
Antes de que salga el Sol, tiran cualquier cadáver al río. Hombre o sabueso, todos al fondo.
En los sótanos que hay debajo, sabueso mata a sabueso y el dinero cambia de manos.
El viejo se acurrucó en una oscura esquina y bebió hasta perder el conocimiento. Los sabuesos lo encontraron.
Formaron un círculo en torno a las velas y se cortaron las manos para sellar su alianza. La sangre chisporroteó al tocar las llamas.
Los conspiradores han hallado aquí un refugio seguro. Ponen mucho cuidado para que no los sigan.
La cerveza aquí se endulza con miel para ocultar el sabor del agua salada.
Los sobrios hablan en susurros. Los borrachos gritan.
Su destino depende de tus esfuerzos. De la fuerza de tus manos y de tu corazón.
Cuánta corrupción. Cuánta hipocresía. No me hagas seguir viéndolo.
¿Dónde se han metido los decanos? Vadean aguas a la altura del pecho con sus sabuesos.
Cerca, un hombre acaba de exhalar su último aliento. Sus ojos siguen abiertos.
Sufrimiento. Por todas partes.
Cuando entran aquí, jamás salen. Los decanos siempre encuentran la culpa que buscan.
Los burdeles surgieron en torno a las destilerías. Son inseparables.
Aquí se elabora una fuerte bebida. La probé una vez. Destilada de moluscos de río, a juzgar por el sabor.