Windham:

Lo de anoche fue maravilloso. En este preciso instante estoy imaginando tus brazos rodeándome, tu aliento en mi cuello. Temí por nuestras vidas cuando tus compañeros decanos nos descubrieron, pero demostraste tener tantos recursos como de costumbre. Y no, no me tomaré en serio tus insultos y amenazas, pues sé que simplemente intentabas disipar cualquier sospecha que hubieran podido tener sobre nosotros. Espero volver a verte pronto, tal vez en un par de noches, cuando vuelvan a darte permiso.

- Darion

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