Deshonrado

Dishonored

Diario

Deshonrado

Han transcurrido seis meses desde que fuiste acusado por el jefe real de espionaje de asesinar a la emperatriz y conspirar para secuestrar a su hija, Emily, heredera al trono. Ahora, encerrado en la prisión de Coldridge, ves acercarse inexorablemente el momento de tu ejecución.

Fugitivo

Has escapado de la prisión de Coldridge con ayuda de unos misteriosos aliados. Si logras llegar al río Wrenhaven, se han comprometido a ayudarte en tu siguiente paso.

Aliados ocultos

Tus nuevos aliados, escondidos en un viejo bar junto al río, quieren hacerte partícipe de sus planes. Reúnete con el núcleo central de los conspiradores leales al trono para averiguar qué intenciones tienen.

  • Treavor Pendleton
  • Havelock

Tareas principales

Escapa de la prisión de Coldridge.

  • Escapa por la puerta exterior.

  • Salta desde el puente.

  • Llega a los túneles de las cloacas.

  • Escapa por las cloacas.

  • Localiza el cofre de suministros en las cloacas.

  • Escapa de las cloacas y conoce a un nuevo aliado.

  • Habla con Samuel, el barquero.

Busca el explosivo.

  • Abre tu celda.

  • Consigue un arma.

  • Ábrete paso luchando o sigilosamente por el puente peatonal.

  • (Opcional) Ahoga al guarda hasta dejarlo inconsciente.

  • Atraviesa la pasarela hasta la sala de interrogatorio.

  • Consigue la llave del cinto del guarda.

  • Entra en la sala de interrogatorio.

  • Recoge el explosivo.

Carta de un amigo.

  • Disfruta de tu última comida.

  • Lee el mensaje.

Coloca el explosivo.

  • Atraviesa el patio.

  • Entra en el pasillo que lleva a la puerta exterior.

  • Coloca el explosivo.

Reúnete con los conspiradores.

  • Reúnete con los conspiradores en el bar.

  • Reúnete con Piero en su taller, cerca del muelle.

  • Vete a la cama y descansa un poco.

  • Ve arriba a por un depósito de aceite de ballena nuevo.

  • Coloca el depósito de aceite de ballena en el receptáculo.

  • Activa el dispensador para conseguir un depósito de aceite de ballena vacío.

  • Coloca el depósito vacío en el surtidor y usa la palanca para rellenarlo.

Una visita del Forastero.

  • Algo no encaja...

  • Usa el poder Guiño para llegar hasta el Forastero.

  • Usa el Corazón para encontrar la runa oculta.

Pistas de la misión

Piero es un inventor que puede crear y mejorar equipo. Pasa la mayor parte del tiempo encerrado en su taller.

Samuel, el barquero, te ha pasado de tapadillo al otro lado del río desde la prisión de Coldridge. Trabaja para un movimiento clandestino que se opone al régimen ilegítimo del lord Regente y te ha llevado con la intención de que conozcas a los miembros de la organización.

Objetos de misión

  • Bomba de relojería

    Coloca este explosivo en la puerta exterior.

Mejoras

  • Máscara de Corvo

    Oculta tu identidad.

  • Artefacto místico de pez

    Permite tener activo un talismán de hueso más.

  • Artefacto místico de rata

    Permite tener activo un talismán de hueso más.

  • Artefacto místico de ballena

    Permite tener activo un talismán de hueso más.

  • Artefacto místico de moloso

    Permite tener activo un talismán de hueso más.

Pantallas de carga

  • Acaba con todo enemigo que se interponga en tu camino o adopta un enfoque más sigiloso.

  • Entra en modo sigiloso para pasar inadvertido para el enemigo o acercarte a él sin que te descubra.

  • Al enfrentarte a demasiados atacantes, aléjate y ocúpate de ellos uno por uno.

  • Asomarse desde una cobertura te da la oportunidad de observar a tus enemigos y escuchar sus conversaciones. Mientras tu cuerpo se mantenga tras la cobertura, no serás visible.

  • Un número elevado de enemigos muertos supone más ratas, más víctimas de la peste y resultados más terribles.

  • Bloquear es parte esencial del combate.

  • Guarda tu partida a menudo.

  • Al esprintar y correr, tus pasos hacen más ruido. Al moverte sigilosamente, no haces ruido.

  • La rueda de acceso rápido permite acceder a tus armas para la mano izquierda.

  • Los enemigos te ven con menor claridad a mayor distancia y a oscuras.

  • Explora el entorno y saquea a los enemigos caídos para conseguir más recursos.

  • Para realizar una caída letal, cae sobre un enemigo y atácalo justo antes de chocar.

  • La rueda de acceso rápido ralentiza el tiempo mientras se usa.

  • El río Wrenhaven atraviesa la ciudad de Dunwall.

  • Las tablas de madera se pueden romper con un golpe de espada.

  • Desde la rueda de acceso rápido, recupera salud con el elixir de Sokolov (la pócima roja).

  • Mantén pulsado el comando de usar para guardar las armas.

  • El bloqueo y el contraataque son habilidades de combate esenciales.

  • Acércate a una cornisa que tengas al alcance y mantén pulsado el botón de salto para trepar.

  • Usa la rueda de acceso rápido para recuperar salud con el elixir de Sokolov.

  • Roba al enemigo (o saquea cadáveres) para conseguir monedas, munición y llaves.

  • Consulta tu diario para ver el objetivo actual.

  • Trepa para llegar a lugares más altos y sortear al enemigo.

  • Ahoga a un enemigo hasta dejarlo inconsciente para eliminarlo de manera no letal.

  • El dinero se puede usar para comprar o mejorar armas y equipo.

  • Al acercarte a un espacio bajo en modo sigiloso, avanza para agacharte automáticamente y pasar por debajo.

  • El aceite de ballena es volátil, pero ha permitido llegar a una era industrial en todo el imperio.

  • Consulta el diario para ver tus objetivos actuales.

  • Usa dardos anestésicos desde la rueda de acceso rápido para eliminaciones no letales.

  • Las ratas son agresivas en grupo, pero huirán cuando vean sus filas mermadas.

  • Puedes cambiar la dificultad en cualquier momento.

  • El Forastero es un figura mítica, ni buena ni mala.

  • La rueda de acceso rápido permite acceder a pócimas y equipo para la mano izquierda.

  • Consulta el diario para ver todas las anotaciones que has reunido.

  • Te mueves más rápido con las armas guardadas.

  • Las runas se pueden usar para obtener o mejorar poderes sobrenaturales.

  • Una caída letal realizada correctamente evita el daño por la caída y no hace ruido.

  • Reunir objetos de valor durante las misiones te permite comprar suministros y mejoras.

  • Un bloqueo en el momento oportuno hace perder el equilibrio al enemigo, lo que te permite ejecutar un contraataque letal.

El Corazón

Tuvo un hermano menor. Un artista, sensible, blando. Murió a los nueve años de una fiebre. Havelock lo quería mucho.

El almirante Havelock ha visto más cadáveres que todos los demás juntos.

Ha matado ballenas y hombres por dinero... y placer.

Míralo. El almirante se siente inquieto en tierra firme.

Tiene sed de sangre. Intentó hacerse con el control de las fuerzas armadas después de que la... Emperatriz fuera asesinada.

Utiliza su posición de poder para provecho personal y la búsqueda de placer.

Campbell infringe Las siete censuras a diario. Es su propia broma privada.

Se enfada con facilidad y se venga sin piedad.

El Decano supremo, Thaddeus Campbell.

Que su palabrería sobre la fe no te engañe. Campbell es vano, lujurioso, decadente y totalmente corrupto.

Su espada está en mal estado, pero sigue cortando.

Su madre nunca se interesó por él tanto como por la botella.

A veces trabajan por dinero, a menudo los pagan con bebida.

Sin ese uniforme rasgado, ya no tendría nada.

No está capacitado para ninguna vocación. Por eso es guarda novel.

Los guardas noveles se reclutan en celdas de prisión.

Es como un perro salvaje. Hambriento y sarnoso.

Los guardas noveles: borrachos y ladrones con uniforme cutre.

Su dolor de cabeza lo lleva a hacer cosas incalificables.

Una vez mató a un hombre para cambiarse de botas.

Estaba en prisión, pero necesitaban más gente para la Guardia.

Los pensamientos de este son indistinguibles de los del sabueso de un decano.

Se ha bañado cuatro veces en su vida; las veces que se ha caído borracho en las aguas del Wrenhaven.

Las órdenes lo confunden, así que hace lo mismo que los demás.

Una vez encontró una tortuga en Rudshore Waterfront. La alimentó con hojas de lechuga y tábanos.

Asqueroso, cobarde. Se huele al guarda novel antes de verlo.

Los barcos de Pendleton regresan de Pandyssia abarrotados de pobres cautivos asustados.

Para alguien tan imbuido de finos modales, piensa demasiado en la venganza y el asesinato.

El Pendleton más joven. El pequeño y celoso Treavor. Siempre a la sombra...

Es propenso a infecciones de piel. Sus ojos son sensibles a la luz.

Y pensar que lord Pendleton es hijo de nobles.

Violencia. Desesperación. Depravación.

Las últimas palabras que le dirigió su madre fueron: whisky, cariño.

Asesina por dinero.

Es un matón y un asesino. Responde ante un tipo llamado Slackjaw.

Un depredador. Parte de una banda.

Es de la banda de Bottle Street.

Un hombre de Slackjaw.

Un simple matón callejero a sueldo.

Su padre fue uno de los primeros en morir de peste.

Guisa ratas en un fuego alimentado con basura cuando no logra atracar a nadie.

Lo pagan con whisky y duerme en el suelo de la destilería.

Su madre aún recorre las calles de este barrio.

Cuidó de su hermano lo mejor que pudo, pero acabó muriendo de fibrosis pulmonar con seis años.

Pedigüeño hasta los 12, rebuscó entre la mugre hasta que pudo usar un cuchillo.

Da de comer a un perro callejero. Lo llama Billy.

Un brutal ladrón.

Cada vez que mata, ve el rostro de ella. Nunca podrá reparar lo que hizo.

Salvo que muera esta noche, matará dos veces más antes de acabar con su vida.

Ahora parece estar bien, pero pronto empezará a mostrar síntomas.

Este guarda un mechón de pelo de todos a los que ha matado.

Este necesita beber más que ninguna otra cosa.

Añora la época que pasó navegando.

Aprendió a leer por sí mismo.

Tiene una amiga, tan bruta y fea como él. Pero se tratan bien entre ellos.

Las inundaciones lo dejaron sin nada.

Pocos hombres pueden beber con tantas ganas como este.

Este no piensa más que en putas.

Se crió en un orfanato. No había más que pan y cangrejo de río.

Su padre le pegaba. Ahora le toca a él pegar a su hijo.

Su madre le daba whisky para callar su llanto.

Cuando no está de guardia, busca a su hermana, desaparecida hace una semana.

Nació en el mes de la tierra y nunca conoció a su padre.

Come ratas para conservar fuerzas.

Los oficiales de la Guardia lo obligaron a raparse.

Apesta a lodo del río y cerveza.

Este siempre se está muriendo de hambre.

Hoy ya ha vertido gran cantidad de sangre.

Un trabajo espantoso. Pero preferible a la cárcel.

Si hubiera trabajo en los barcos, la Guardia contaría con muchos menos voluntarios.

Bajo ese uniforme hay un bruto.

Pocos viven tras importunar a la Guardia.

¡Menudo bruto asqueroso!

Pocos osan enfrentarse a la Guardia.

Mejor evitar a la Guardia, cuando sea posible.

Cuidado, está armado.

Sigue órdenes.

No es rápido, pero su espada ha quitado muchas vidas.

Solo necios y afligidos se enfrentarían a la Guardia.

Es un torpe estúpido. Aun así, ten cuidado.

¡Cuidado con esa espada!

Lo que le falta bajo el casco, lo compensa con esa espada.

No tiene más seso que una lamprea de mandíbula azul.

¡Qué vulgar!

Fuerte de cuerpo, pero no de mente.

Fíjate lo grueso que es por el cuello y los hombros.

Va vestido con el uniforme de la Guardia.

Ha espiado a Kalista mientras se baña. Más de una vez.

Es Piero Joplin. Se encuentra visualizando su próximo invento... asombroso. Ojalá pudieras verlo tú también.

Pobre Piero. Sus elixires han curado tanto a tantos. Pero no pueden curar sus fiebres cerebrales.

El más joven que ha pasado por la Academia de Filosofía natural. ¡Sokolov jamás se lo perdonará!

Cada noche, el Forastero de ojos negros se aparece en sueños a Piero.

Samuel ansiaba otrora escuchar las historias de Havelock sobre el mar. Pero quizá el almirante no es lo que esperaba.

El barquero tiene buen corazón. Y te respeta.

Samuel es un tipo sencillo, pero conoce el río Wrenhaven y todos sus afluentes, hasta la mínima ensenada.

Tiene muchas cicatrices. Unas de la flema de moluscos de río, otras de horrendos monstruos de las profundidades marinas.

Samuel Beechworth se hizo a la mar para olvidar un amor imposible. Lo logró.

Enfermedad, muerte y asesinato, eso es lo que Hiram Burrows, el lord Regente, nos ha traído.

¡Qué mal deposité mi confianza! Ahora lo veo claramente, cómo pude estar tan ciega.

Lo mueve la obsesión, como una locura. Orden, todo debe estar en orden.

Fue él quien trajo las ratas, las ratas que trajeron la peste. No hay hombre más execrable.

Ese es él, el lord Regente. Antiguo jefe de espionaje. Y antes de eso, Hiram Burrows. ¡Cuántos secretos conoce!

No tratan nada bien al servicio. Pero hay formas peores de ganarse la vida.

No pasa ni un solo día sin que llegue a plantearse quitarse la vida.

Pese a lo duro que trabaja, recibe pocas compensaciones.

No compadezcas al criado. Un trabajo bien hecho es un orgullo.

El trabajo no acaba para el humilde criado.

El dolor de la espalda es continuo. Nada lo alivia.

Su sueldo de criada no basta para cubrir las deudas de su padre.

Si sobrevive hasta mañana, su día libre, la atacarán unos afligidos y será dada por muerta.

A los demás criados no les cae bien.

De niño tenía un humor de perros. Encontraban a las mascotas muertas.

Nació en la riqueza, en Endoria Street, y se hizo grande y fuerte. Pero su cerebro se encogió y marchitó, como fruta podrida.

Morris ha oído las últimas súplicas y confesiones llenas de remordimientos de un centenar de hombres. No sintió nada.

La familia temía diluir su linaje con forasteros, así que se casaron entre primos. Durante generaciones.

Morris Sullivan. Verdugo y torturador.

Como descubran lo que ha hecho, será ejecutado.

Estos son los hijos de familias ricas y poderosas.

Disciplina, orgullo y valor. Una combinación peligrosa.

Actúan con rapidez y dureza. Y sin clemencia.

Ojo, los oficiales de la Guardia están muy bien preparados.

Se los ha visto burlarse de sus víctimas antes de atacar.

Es un oficial de la Guardia.

Seguirá sus órdenes hasta el final.

Mira con qué orgullo se comportan los oficiales.

Son todos leales al lord Regente.

Cuidado. Este no es un estúpido sargento de la Guardia.

Pocos los superan con la espada.

¡Lleva una pistola y la ha usado con niños!

Son los hombres de confianza del lord Regente.

Son todos elegidos por su gran habilidad.

La peste se llevó a toda su familia. Ya solo queda él.

Asesinó a un noble, luego inculpó a un amigo de la muerte.

La locura le viene de familia. Y él es el peor de todos.

Cuando su prima rechazó sus insinuaciones, envió a una patrulla a matarla de una paliza.

Sus ambiciones van más allá de la Guardia.

No ha perdido ni una lucha con espada.

Recibió una carta de su hermana. No podrá regresar a casa, la peste ha llegado allí.

Nadie menciona nunca a los niños desaparecidos. Está seguro de haberse salido con la suya.

Ha tosido sangre dos veces hoy. No se lo ha dicho a nadie.

Está preocupado. Hace cuatro días que no sabe nada de ella.

Lo que comió anoche no le está sentando nada bien al estómago.

Le faltan dos menciones para recibir otra medalla. Espera ganárselas hoy.

Visita a su padre en el asilo, aunque este ya no lo recuerda.

Cree que mantendrá a raya a la peste con ejercicio y disciplina.

Arrogante. Corrupto. Y sumamente leal al lord Regente.

La gente corriente, simple, egoísta. Pero puede ser amable.

Aguanta la bebida tan bien como un hombre.

El trabajo que hace cada día no tiene nada de corriente.

La ciudad está compuesta de personas como ella.

Esconde las manos, en carne viva y llenas de cicatrices de lavar.

Es una costurera en una tienda frecuentada por los ricos.

Lo único que quiere es tenderse en mitad de Framling Street y aguardar la muerte.

Pasa hambre para que sus hijos tengan comida.

Tiene un vestido, y lo lleva hecho jirones.

Ojalá tuviera una moneda por cada golpe que se ha dado en el pie.

Ahora su pequeño está enfermo.

Una mujer corriente. Teme a la abadía y a la peste.

Está cansado.

El hombre corriente es el que se mantiene más fiel a la abadía.

Algunos hombres aún consiguen trabajo en los muelles.

Todos son tan corrientes como sus sueños.

Espía a sus vecinos e informa de ellos a los decanos.

Siempre come muy bien, aunque su mujer e hijos adelgacen.

Roba a su socio en los negocios. Un poquito cada día.

No cuidó ese corte y ahora se está infectando.

Perdió cuanto tenía en la inundación.

Antes admiraba a los decanos. Ahora sin embargo los teme.

Hizo ese trabajo lo mejor que pudo. Aun así no quedaron satisfechos.

Únicamente tras un largo día de trabajo regresará a casa con su familia.

Algún día, este lugar devorará todas las luces del cielo.

Este es el lugar del que extraen su poder quienes juegan con la magia negra. Y este lugar es su ruina.

En este lugar el tiempo carece de sentido. Ni segundos ni siglos.

El que recorre esto es todas las cosas. Canciones de cuna de consuelo y huesos roídos.

Este lugar es el fin de todas las cosas. Y el principio.

Añaden agua del río al vino. Pero alguien acaba siempre muriendo, así que se traen nuevas botellas de la bodega.

Aquí se han hecho fortunas y se han perdido vidas.

¡Qué risas! Y cantan viejas canciones, con los brazos entrelazados. Corrían tiempos mejores.

Aquí se cerraron tratos, a veces bajo la influencia del vino. Pero otras veces a punta de cuchillo.

Antes de que salga el Sol, tiran cualquier cadáver al río. Hombre o sabueso, todos al fondo.

En los sótanos que hay debajo, sabueso mata a sabueso y el dinero cambia de manos.

El viejo se acurrucó en una oscura esquina y bebió hasta perder el conocimiento. Los sabuesos lo encontraron.

Formaron un círculo en torno a las velas y se cortaron las manos para sellar su alianza. La sangre chisporroteó al tocar las llamas.

Los conspiradores han hallado aquí un refugio seguro. Ponen mucho cuidado para que no los sigan.

La cerveza aquí se endulza con miel para ocultar el sabor del agua salada.

Los sobrios hablan en susurros. Los borrachos gritan.

Su destino depende de tus esfuerzos. De la fuerza de tus manos y de tu corazón.

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