Señor Bunting:
Sé que ha estado esperando la reapertura del Golden Cat. Seguro que lo ha pasado muy mal, mi pobre hombre. Así que permítame ofrecerle un cálido recibimiento en nuestra espléndida reapertura mañana. Le aseguro que se ha limpiado todo, de arriba abajo, tras ese mínimo brote de peste. Estamos listas para cuidar de usted.
Aquí todas lo adoramos y la mitad de las chicas lo considera un amigo.
--Madama Prudence