Te doy la bienvenida a mi casa. La puerta siempre está abierta a aquellos con la voluntad de cruzar el umbral. Si te he citado, procede al interior y aguarda.
De lo contrario, sería una negligencia no informarte de los mecanismos de defensa aquí empleados, que son bastante formidables. Muchos han entrado sin invitación, por motivos tan diversos como los miles de peces del océano. Pero entre los que se atrevieron a explorar más, pocos encontraron de nuevo la salida.
Transcripción
Te doy la bienvenida a mi casa. La puerta siempre está abierta a aquellos con la voluntad de cruzar el umbral. Si te he citado, procede al interior y aguarda.
De lo contrario, sería una negligencia no informarte de los mecanismos de defensa aquí empleados, que son bastante formidables. Muchos han entrado sin invitación, por motivos tan diversos como los miles de peces del océano. Pero entre los que se atrevieron a explorar más, pocos encontraron de nuevo la salida.