Restringe una mente descarriada antes de que se vuelva rebelde. ¿Pueden dos enemigos ocupar un mismo cuerpo? No, pues el primero lo llevará por un camino y el segundo por otro, hasta acabar en una zanja. Igualmente, dos pensamientos opuestos no pueden convivir mucho en la mente de un hombre, o perderá su fuerza de voluntad y será susceptible a la herejía. Restringe la lengua mentirosa, que es como una chispa en la boca de un hombre. Parece insignificante, mas, a partir de una chispa, toda una ciudad puede quedar reducida a cenizas. El originador de una mentira sufrirá un castigo que aumentará con cada persona que la transmita. Restringe los pies errantes a los que les gusta entrar donde no deben. Hacen caso omiso de los lindes de los terrenos de los demás. Se meten en tierra ajena, para regresar con las plantas manchadas por la maldad.