Carta de un médico

El puñal de Dunwall

Procurador Timsh:

Me temo que mi conciencia no me permite seguir siendo el médico de su madre. Usted insiste en no permitir el empleo de métodos capaces de recuperar su cordura, lo cual es como firmar una sentencia de muerte de la que no quiero ser partícipe. Que tenga un buen día, caballero.

- Doctor Partridge

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