A Emma, Phillip y el pequeño Edgar:
Las cosas no han cambiado mucho desde mi última misión en Addermire. Excepto que ahora estoy a las órdenes de un tipo distinto, el doble de estricto.
Es extraño, porque en realidad no hay nada que hacer. Está la doctora, pero no sale y se dedica a sus investigaciones. Quizás necesiten guardas debido a los ruidos extraños que oigo por las noches. No son los típicos chirridos y gemidos que hace un edificio. Siento que en cualquier momento podría doblar una esquina y presenciar algo horrible.
Pero no quiero preocuparos. Volveré en unos días. Cuando recibáis esta carta, comprad un pollo bien grande.
Portaos bien,
Padre