Clary:
He recibío tu carta y he podío leer casi to. Tras morí el señó, el sitio lo ha comprao ese barón Caruso, que nos ha hecho cambiá to, el papel de la paré y to. Pero la última temporá dijo que no quería viví aquí más. El año pasao exigió que cerráramos el viejo estudio del señó Stilton. Decía que oía voces allí dentro y que veía cosas raras. Bueno, ¿y qué espera en una casa en la que han matao al dueño?, le dije.
En fin, soy el único que queda para cuidá del lugar.
Me quedo en memoria del señó Stilton, aunque el sitio ya no sea el mismo. No te olvides de que él fue quien me sacó de la mina. ¡Ya estaba casi enterrao! El médico dijo que ya no servía para casi na. Pero el señó Aramis Stilton me acogió y dijo que yo era el mejó sirviente que había tenío jamá.
Toos los demás se fueron el mes pasao. Así que yo tengo que hacé to. Cociná, repará, cazá las ratas. Poné cubos para los agujeros del tejao cuando llueve. Me siento solo, no sé cuánto podré aguantá. Cuídate,
Jaime