- Debo preguntar al capitán Ramirez si ha habido respuesta del gran palacio a mi carta. Es prioritario mejorar la solución Addermire, pero quiero volver con mis pacientes, que me necesitan. ¿Llegué siquiera a dar la carta al capitán? Quizás escriba otra. No puede empeorar las cosas.
- Si tengo tiempo, prepararé una dosis de polvo de mosto de madera para el teniente Valiente, que me relató una extraña teoría. Dudo que haya dormido en una semana, sufría ansiedad y paranoia agudas. Podría ser un peligro para sí mismo o para los demás.
- He recibido nuevas quejas acerca del pobre Hamilton. Por lo visto, pasa las noches merodeando por el Instituto, murmurando cosas terribles que solo él puede ver. Debe de echar de menos los días en los que aquí ayudábamos de verdad a la gente, igual que yo. En cualquier caso, nuestro leal celador no dañaría ni a una mosca.
Últimamente, todo el mundo está al límite. Ojalá pudiera hablar de todo esto con Vasco, pero no lo he visto en semanas. ¿Me estará evitando? Espero no haber dañado sus sentimientos cuando le dije que necesitaba espacio para respirar.