Nadie sabrá jamás lo que costó salvar a Emily Kaldwin de una muerte en vida como marioneta de Delilah.
Nadie excepto el Forastero, que todo lo ve, que tiene pensamientos oscuros y habla con muy pocos en cada generación.
He aprendido que nuestras decisiones siempre importan a alguien, en alguna parte. Y, antes o después, de una manera que no podemos entender, sufrimos las consecuencias.
Siendo niño, llegué a Dunwall desde Serkonos. Me gané la vida como asesino. Soy uno de los pocos que han oído la voz del Forastero. Asesiné a una emperatriz, pero salvé a su hija. Algún día ella gobernará el imperio. Esas fueron mis decisiones, y estoy preparado para lo que venga.
Transcripción
Nadie sabrá nunca lo que hizo falta para salvar a Emily Kaldwin de una muerte en vida como marioneta de Delilah.
Nadie, excepto el Forastero. Quien lo vigila todo, quien tiene sus propios pensamientos oscuros y se dirige a solo unos pocos de cada generación.
He aprendido que nuestras decisiones siempre importan a alguien. Y tarde o temprano, de formas que no siempre comprendemos, las consecuencias vuelven a nosotros.
Siendo niño, llegué a Dunwall desde Serkonos. Me gané la vida como asesino. Soy uno de los pocos que ha oído la voz del Forastero.
Asesiné a una emperatriz, pero salvé a su hija. Algún día ella gobernará el imperio. Esas fueron mis decisiones, y estoy preparado para lo que venga.