Diario de doña andrajos

Dishonored

No puedo fiarme de él. No puedes amar aquello de lo que no te puedes fiar. Eso es lo que cantan los pajaritos cuando el tiempo se vuelve frío y los obliga a abandonar los acogedores hogares que han construido. Bonitos hogares estropeados. Estropeados y arruinados. Inservibles. Así que los pajaritos odian el tiempo que los traicionó. Emprenden el vuelo, en busca de nuevos hogares que no sean tan fríos, ni grises, grises, grises.
Yo también me marcho. Tengo la maleta hecha. Mire adonde mire, se ve todo tan gris... No lo soporto más.

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