Diario del comerciante

Dishonored 2

Vi a una joven cavar cerca del Conservatorio Real. Pensé que debía de haber perdido algo, así que me acerqué para ayudarla. Pero a medida que me acercaba pude comprobar que estaba enterrando a alguien que había muerto hacía poco. Salí corriendo antes de que levantara la vista de su dura tarea.

Últimamente pasan muchas cosas raras, como un búho clavado a una puerta de camino al mercado. Estaba muerto, pero sentía como si me observara. ¿Quién haría algo así?

Una mujer con ojos extraños entró en mi tienda queriendo comprar un elixir, ¡pero a cambio me ofreció un bote de babosas! Me negué, pero ella me dijo que las había alimentado exclusivamente con sangre de perro, lo que hacía que fueran más valiosas. ¡Cuando le pedí que se marchara su expresión era siniestra!

¿Qué será de mí en esta ciudad?

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