Versión 1
Decimocuarto día, mes de la tierra, 1852
En medio del golpe contra nuestra hermosa emperatriz Emily, a la que he apoyado desde la época de su madre, ¡me robaron de nuevo! Algún bellaco se aprovechó del caos y entró en mi nuevo apartamento. Me rindo, esta ciudad está maldita. Me voy para siempre. He vendido todo y me marcho a Tyvia.
Si vuelves, sinvergüenza, disfruta de tu visita a mi hogar. ¡No queda nada que robar! Quizás puedas rodar sobre mis alfombras y lamer el polvo de los muebles, ya que estás tan obsesionado conmigo.
Versión 2
Segundo día, mes de la tierra, 1852
He vivido en Dunwall durante la mayor parte de mi vida, sobreviviendo incluso a la temida peste que tuvo lugar hace quince años. Recuerdo cómo la gente se peleaba y se mataba por un frasco de elixir medio vacío. En aquellos días, me enfrenté varias veces a allanadores de moradas, y al final decidí vender mi casa de Clavering para mudarme a un lugar más seguro.
Sin duda, no me molestarán más, tan cerca de Dunwall Tower. Algunos días, he llegado incluso a ver a la emperatriz pasar en su vagón. Y una vez divisé al protector real en un tejado cercano, mientras contemplaba un altercado, abajo en la calle. Así que ahora me siento más seguro. Tengo menos espacio, pero aún debería poder realizar mis experimentos sin temer perder el valioso equipo de laboratorio o los fondos de los que depende mi estimado trabajo.