Espero estar aquí encerrado por poco tiempo. Mi intención es dejar constancia de mis pensamientos, porque durante su confinamiento, un caballero debe encontrar siempre formas de mantener la mente despierta. Además, uno debería practicar ejercicios intensos para mantenerse en forma. Por ello, he hecho una docena de ejercicios de arremetida para mis piernas. Me siento bastante revitalizado.
Cuarto día
Me frustra llevar tanto tiempo aquí, aunque es comprensible. El duque Abele y Delilah acaban de apoderarse del trono y tienen muchas tareas urgentes de las que ocuparse. ¡Espero que no se olviden de mí a causa de sus otras obligaciones! ¿Pero cómo iban a olvidarme? ¡Fui yo el que inclinó la balanza en su favor! ¡Hoy he hecho diez sentadillas!
Séptimo día
Si el propósito de este encarcelamiento es darme una lección de humildad, ¡que se sepa que la he aprendido! Quizás mi papel no fue tan importante. Aun así, desempeñé una función. ¡Y espero poder seguir siendo útil! Hice marcha sin moverme del sitio.
Duodécimo día
¿Es que no tienen piedad? La audiencia más breve, eso es lo único que pido. Emperatriz Delilah, duque Abele, me arrastraré ante ustedes. ¡Se lo ruego! ¿No quieren ver cómo su Ramsey se agacha y lloriquea? ¡Estoy listo!