Documento histórico sobre puestos y cargos del gobierno — Anexo
Corvo Attano. Acusado de asesinar a la emperatriz que había jurado proteger. Qué improbable era no solo que superase la vergüenza, sino que se redimiese tanto como para ser nombrado protector real de otra emperatriz. ¡En el Colegio de historias nos precipitamos al escribir contra él!
Pero no culpemos a los historiadores, porque las pruebas contra Attano eran casi abrumadoras. En primer lugar, es el único protector real nacido en otra isla que no fuera Gristol. Su “extranjería” no es un crimen en sí mismo, pero se unía a las sospechas existentes (entre las que la más perdonable era que carecía de la capacidad para comprender sus obligaciones por completo). En segundo, lo atraparon con las manos en la masa, empuñando el arma ensangrentada y arrodillado sobre el cuerpo de la emperatriz Jessamine. Por supuesto, resultó que incluso esta prueba condenadora era parte de un astuto plan para destruir a la emperatriz e impedir que Attano interfiriera en los planes en curso de los conspiradores del lord Regente.
Y aunque admito haber publicado lo que ahora claramente consideramos conclusiones incorrectas respecto a Corvo Attano, al contrario que algunos de mis colegas, no dimitiré de mi puesto en nuestra venerable organización. En su lugar, me reafirmo en la tarea de separar los hechos de la ficción, ¡para producir las historias más destacadas que sea posible!