Rinaldo, haz el trabajo que se te dijo que hicieras y no vuelvas a cuestionar mi planificación. Sí, las mujeres que se reúnen en las ruinas de la mansión Brigmore poseen poderes similares a los nuestros. Y utilizan venenos, que administran mediante dardos. Pero, al igual que compartes mi capacidad para transportarte instantáneamente de un punto a otro del espacio, también has heredado mi resistencia a las toxinas. Como te dije cuando te uniste inicialmente a nosotros, otro de mis dones es que quien me sirve fielmente comparte algo de mi poder. Este puede ayudarte contra sus venenos o no hacerlo.
La cabecilla de las brujas de Brigmore debe pagar por su traición. Si lo logras, tu tajada bastará para construirte una bonita casa en Serkonos cuando te jubiles, suponiendo que vivas hasta entonces.
--Daud