Gracias por prestarnos el esquife. Seguiremos la costa hacia el este para esquivar a los guardas del puerto. Ruiz dice que los aristócratas se mueren por el caviar de Wynnedown, así que ese es nuestro cargamento.

Volveremos la semana que viene. Esconderé el barco en la esclusa del barrio alto de Cyria, como acordamos. ¡No te preocupes! Cuidaré bien de él. Sé que hoy en día un buen esquife vale su peso en oro.

- Marelan

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