Influencias del Forastero

Dishonored

Hermano:

Lleno de inquietud, respondo a tu carta. De ser ciertas tus sospechas, tengo graves dudas sobre quienes presiden Dunwall Tower. No ha sido hasta hace muy poco que he resuelto al fin mis desacuerdos con la abadía, y ha sido para mí una sorpresa ver que ya hay quien se empeña en que sea yo quien asuma la responsabilidad de Decano supremo; pero, a pesar de todo lo que está pasando, espero asesorarte personalmente en esta cuestión.

La última vez que escribiste, conjeturabas que el mudo que sirve como torturador en Dunwall Tower pudiera ser un seguidor del Forastero. Tiene un semblante extraño, su lengua está retorcida y no puede hablar, y un moloso lo acompaña a todas partes. A eso se suman los incomprensibles gemidos y la letanía de constantes susurros que escuchas provenientes de sus aposentos por la noche, y parece algo seguro.

Al principio, me costó creerlo. ¿Cómo podría alguien a quien admiro tanto como al lord Regente permitir que esto continúe sin trabas en su propia casa? Sin duda, debe respetar Las siete censuras, ¿no? Pero ahora veo las piezas encajadas ante mí. Te diré que está en línea con una visión experimentada por una de nuestras hermanas de la orden del oráculo. Acudió a mí por la noche y dijo: "el silencio inflige dolor y la sombra de un moloso sigue al títere del Forastero".

Tu puesto en la torre ha resultado de suma utilidad para nuestra orden y no debes avergonzarte por informarme. Ante todo, eres un decano, y tu único deber es proteger el mundo de los hombres de la malévola influencia del Forastero. No hables con nadie de esto y aguarda mis instrucciones. Me pregunto hasta qué altura del escalafón de Dunwall Tower se ha extendido la corrupción.

--Martin

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