Anton, tu idea de mejorar el aislamiento de la junta cubriéndola con guano es la peor que hayas tenido jamás. Si para mañana no has limpiado la porquería, te haré dormir en la sala de motores.
Meagan, si todos los inventores fueran tan delicados y tuvieran tan poca paciencia como tú, aún estaríamos remando por ahí en troncos vaciados.
Meagan, he hecho pastel de moras. Es una receta mía, mejorada con especias de Tyvia. Lo he dejado en la cocina.
Anton, ¿dónde estás, viejo bobo? Espero que nadie te haya hecho daño. Juro que te encontraré. Te echo de menos.