Vigesimoquinto día del mes de la lluvia
Lo que hago, lo hago por el bien de mis estudios. Los riesgos son grandes, pero nunca estuvo en mi naturaleza dejar las preguntas sin contestar. Todo debe ser revelado, a su tiempo. Los otros podrán juzgarme, pero el mismo deseo existe en sus corazones. Sencillamente, son demasiado cobardes para perseguirlo.
El único acceso a la Cámara Ritual yace en pedazos, suspendido en el momento del tiempo en el que se quebró aquella antigua puerta. Romperé los dictados más antiguos y sagrados de nuestra orden simplemente al acercarme a él. E intentar atravesarlo... No sé si tendré éxito, pero debo intentarlo. Sin importar lo que le suceda a mi cuerpo, sé que mi investigación se encuentra oculta en un lugar seguro en mi celda.
Mi vida me ha llevado a este momento. Mi juventud desperdiciada en la Academia de Filosofía natural, el tiempo pasado con los Sin Ojos, mis años en este lugar sagrado. Y ahora por fin puedo descubrir los secretos del idioma antiguo.