Libro de los sermones

Dishonored 2

Sermón para la noche del mes de la hoguera

Piadosos habitantes de Serkonos y honrados hermanos míos de la Abadía, sed bienvenidos.
En estos tiempos el Forastero nos pone a prueba. A diario busca la debilidad y el miedo. ¿Y qué forma tiene esta prueba?
Las moscas de la sangre. Alimañas que muerden, ¡y que son la verdadera representación de nuestra decadencia moral o nuestro espíritu corrupto! Secuaces del Forastero que han escapado del Vacío. Y mientras tanto, él ríe. Cada plaga lo lleva al éxtasis. Cada muerte es una victoria para él, una batalla ganada en su guerra eterna contra nuestra resolución.
Pero necesita un aliado en nuestro mundo. ¿Y dónde encuentra estos traidores el Forastero? ¡En los lugares más oprimidos! En edificios que se desmoronan, en apestosos burdeles y en los callejones sucios en los que los pescaderos arrojan las vísceras de sus mercancías. En las cloacas en las que los indigentes recogen las baratijas que han caído entre desechos humanos putrefactos. Y en las cervecerías. ¡No os fieis de esos lugares oscuros ni de sus moradores! Llevan la marca del Forastero.
Contemplemos las censuras y escuchemos el himno, “Con la corrupción pisándome los talones, me alejo apresuradamente”.

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