Con la ayuda del duque Luca Abele, Delilah Copperspoon ha logrado apoderarse del trono y ahora lo ocupa como emperatriz. Se debate de forma acalorada si lo ha hecho de forma legítima o no.
En este momento, se desconoce el destino de Emily Kaldwin, pero sabemos que varios de sus ministros han muerto, creemos que asesinados, y que un grupo de pirómanos desconocidos han prendido fuego al Parlamento.
En el tiempo transcurrido desde el golpe, la emperatriz Delilah ha realizado varias proclamaciones, junto a su afirmación, anunciada mediante el altavoz público, de que “todo cambiará pronto en Dunwall, y por todo el imperio”.
De modo que nuestra nueva gobernante promete mostrarnos un futuro maravilloso y advierte que todos los ciudadanos deberían esforzarse en depositar su más sincera confianza en ella. Si tenemos en cuenta las ruinas de las calles que rodean el palacio, solo podemos especular a qué se refiere.